Un video grabado en 2023 en el estado de Tabasco volvió a cobrar relevancia en redes sociales al mostrarse nuevamente cómo una mujer intentó detener un autobús de pasajeros colocándose directamente frente a la unidad para evitar que partiera. Ante esto, el chofer del autobús seguía avanzando a pesar de verla enfrente y haciendo caso omiso a sus gritos de desesperación pidiendo que la dejaran abordar.
Las imágenes, que comenzaron a circular con fuerza en plataformas digitales durante los últimos días de diciembre de 2025, muestran a la mujer parada en la calle aledaña a la estación, justo frente a un autobús de la línea ADO, minutos después de que este iniciara su salida programada. La mujer se interpone en la trayectoria del vehículo, exigiendo que espere para poder abordar, a pesar de que el autobús ya estaba en marcha, poniendo en riesgo su integridad física.
El hecho ocurrió en Tabasco, aunque los reportes originales no especificaron la ciudad exacta ni la fecha precisa de 2023. Se sabe que la mujer había llegado después del horario de salida de su autobús, y al no poder abordar, decidió detenerlo por sus propios medios, poniendo en riesgo su vida y la de otros usuarios.
En su momento, este incidente generó críticas hacia la pasajera por su conducta imprudente, y también hacia el chofer del autobús, por no dejar que la pasajera subiera a pesar de seguir a un lado de la estación, lo que desató un debate entre usuarios sobre la responsabilidad del conductor frente a horarios rígidos y la empatía hacia las dificultades de los pasajeros.
La reacción de los usuarios ante la reviralización del video se ha transformado con el tiempo: mientras que en 2023 la mayoría de los comentarios se centraron en la impulsividad de la pasajera, en 2025 se observa un debate más amplio sobre la necesidad de flexibilizar protocolos en transporte público, el trato al usuario y la responsabilidad de las empresas de transporte para manejar situaciones extraordinarias sin poner en riesgo a terceros.
Aunque ni el chofer, ni la mujer del video han sido identificados públicamente por su nombre ni se tiene constancia de que hayan recibido sanciones oficiales por su actuación, el clip sigue circulando como un ejemplo de cómo decisiones impulsivas pueden poner en riesgo la vida propia y la de otros, y cómo estos actos pueden adquirir nuevas capas de significado cuando son reinterpretados en un contexto social diferente.