A inicios de 2026, redes sociales volvieron a colocar en el centro de la conversación pública un caso que provocó indignación en México desde marzo de 2025: la estafa a un grupo de artesanas yucatecas por parte de turistas argentinos, registrada en video y difundida originalmente en la red social X.
El material muestra a varias mujeres artesanas explicando en lengua maya cómo fueron engañadas durante la venta de sus productos. De acuerdo con su testimonio, los turistas les aseguraron que el peso argentino tenía el mismo valor que el peso mexicano, lo que llevó a las artesanas a aceptar mil 100 pesos argentinos como pago por tres blusas bordadas, cada una con un precio de 350 pesos mexicanos. Posteriormente descubrieron que dicha cantidad equivalía apenas a 20.85 pesos mexicanos.
En el video viral se observa a las mujeres visiblemente preocupadas, angustiadas y entristecidas, mientras muestran los billetes argentinos, uno de cien y otro de mil pesos, que recibieron como pago, creyendo que su valor era similar al de la moneda nacional. La confianza en la palabra de los turistas fue clave para que se concretara el engaño.
El caso volvió a generar reacciones encontradas entre usuarios de internet. Mientras algunos señalaron que ya habían visto el video con anterioridad, otros expresaron por primera vez su molestia ante lo ocurrido. Entre los comentarios se leen opiniones como: “Cuándo entenderemos que hay turismo de países que cargan muy mala fama y a los cuales se les sigue tratando y recibiendo como si nada” y “No les digo, aquí cualquier extranjero abusa de nosotros”.
La denuncia pública fue retomada por María del Carmen Pech, guía turística de la Riviera Maya, quien compartió el video en su cuenta de Facebook y condenó los hechos. En su publicación señaló que “recibimos a todos los extranjeros con los brazos abiertos, pero no a los que vienen y ofenden a nuestra cultura y mucho menos a los que se aprovechan de la bondad de nuestra gente y les roban”. También explicó que las prendas obtenidas por menos de 21 pesos mexicanos están hechas totalmente a mano y pueden tardar días, semanas e incluso meses en elaborarse, siendo el principal sustento para muchas familias de la región.
En el mismo mensaje, Pech calificó lo ocurrido como “una acción completamente reprobable” y afirmó que “estamos seguros que el karma nos llega a todos”. La reaparición del video volvió a causar el debate en redes sociales sobre la vulnerabilidad de las comunidades artesanas y la necesidad de generar mayor conciencia entre autoridades para evitar que este tipo de abusos se repitan.