Lo que inició como un reporte por el traslado irregular de un cuerpo terminó por destapar una escena que poco tiene que ver con el servicio funerario. Autoridades realizaron un cateo en una funeraria ubicada en Ixtlán del Río, Nayarit, donde aseguraron más de tres millones de pesos en efectivo, joyas y armas de fuego, además de detener a dos personas presuntamente relacionadas con los hechos.
De acuerdo con los reportes oficiales difundidos por medios locales y nacionales, el operativo fue resultado de una investigación derivada de irregularidades detectadas en el manejo y traslado de un cadáver, situación que motivó la intervención de corporaciones de seguridad y la solicitud de una orden judicial para ingresar al inmueble.
Durante el cateo, las autoridades localizaron más de 3 millones de pesos en efectivo, diversas joyas y armamento, cuyo origen no fue explicado en el momento del aseguramiento. El hallazgo abrió una línea de investigación que ya no solo se centra en el posible traslado indebido de restos humanos, sino en la probable comisión de delitos de mayor alcance, relacionados con posesión ilegal de armas y operaciones con recursos de procedencia ilícita.
El contraste es inevitable: una funeraria, espacio socialmente asociado con el duelo y la despedida, convertida en punto de aseguramiento de efectivo y armamento. En términos institucionales, el caso evidencia cómo investigaciones aparentemente administrativas pueden derivar en hallazgos de carácter penal más profundo.
Hasta el momento, la Fiscalía estatal no ha detallado el origen del dinero ni la naturaleza exacta de las armas aseguradas, pero confirmó la detención de dos personas que quedaron a disposición del Ministerio Público para determinar su situación jurídica.
El cateo en Ixtlán del Río abre preguntas que van más allá del inmueble intervenido: ¿se trata de un hecho aislado o de una estructura más amplia? ¿Qué tipo de operación económica se llevaba a cabo en un negocio formalmente establecido? Por ahora, el caso se mantiene en etapa de investigación, pero el aseguramiento millonario ya coloca a esta funeraria en el centro de la agenda pública de seguridad en Nayarit.