Durante 2026, la ciudadanía de Tabasco ha denunciado una creciente red de abusos policiales, en la que los elementos de seguridad estatales han extorsionado, robado y usado su poder en contra de la sociedad civil. Uno de los casos que más ha indignado es el del joven Rodrigo Álvarez, quien fue asesinado por personal de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) del estado.
Familiares de víctimas de estos abusos señalaron que se trata de una “cadena de irregularidades” en la que funcionarios de la Fiscalía General del Estado (FGE) de Tabasco y elementos de seguridad se han beneficiado de sus cargos para realizar actos de extorsión sistemática, cuyo modus operandi consiste en detener vehículos, golpear a los pasajeros y exigirles que realicen transferencias bancarias a su nombre. Además, los conductores son amenazados.
El 14 de noviembre de 2025, Rodrigo Isidro Ricárdez fue asesinado tras ser alcanzado por impactos de armas de fuego mientras viajaba en su vehículo. De acuerdo con las indagatorias, policías de Tabasco realizaban una revisión de automóviles y el joven no se detuvo, por lo que comenzaron a perseguirlo. La familia del joven, que era estudiante de Medicina Veterinaria y Zootecnia, reportó que Rodrigo no llevaba armas y no representaba una amenaza; sin embargo, los policías le dispararon.
Sobre este caso, la FGE emitió órdenes de aprehensión en contra de cuatro policías señalados como responsables del homicidio del joven universitario. En un comunicado de la fiscalía se informó que los elementos detenidos formaban parte de una corporación de seguridad del estado y que las líneas de investigación se mantendrían abiertas para esclarecer totalmente los hechos.
A cuatro meses del asesinato de Rodrigo, su padre, Lucio Isidro Álvarez, advirtió que en la entidad federativa opera una nueva banda criminal, distinta a La Barredora, encabezada por el exsecretario de Seguridad y Protección Ciudadana estatal, Hernán Bermúdez Requena. Señaló que la policía de Tabasco siembra drogas y armas a los ciudadanos para después poder extorsionarlos.
El ahora activista advirtió que el grupo llegó al estado por instrucciones de otras instancias (no mencionó cuáles), con el objetivo de “hacer dinero” a través de la extorsión de ciudadanos. Señaló que todas las instancias que deberían procurar la seguridad están coludidas en esta red que ha violentado a decenas de personas.
A finales de abril, una familia del estado denunció la detención de cuatro jóvenes después de que elementos de seguridad allanaron una vivienda sin contar con una orden de cateo. Los jóvenes fueron identificados como Manuel Estanislao Gómez, Juan José Can Pool, Fernando Hernández e Isidro Clan. Sus familiares señalaron que, al detenerlos, se violaron sus derechos humanos y aseguraron que los policías habían sembrado droga en las pertenencias de los cuatro jóvenes.
Estos no son casos aislados. Isidro Álvarez denunció que este tipo de abusos policiales son cada vez más constantes en Tabasco y que, como resultado, han quitado a las personas la seguridad y tranquilidad de denunciar en caso de sufrir una agresión, pues los funcionarios de la fiscalía y de la Secretaría de Seguridad no actúan con apego a la ley.