Los familiares de Bryan Álvarez Sánchez, quien murió a los 19 años, demandaron que se realicen investigaciones sobre el fallecimiento del joven ocurrido el pasado 2 de julio en el Hospital número 46 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), que, de acuerdo con sus declaraciones, se derivó de diversas negligencias médicas.
Adely Sánchez Flores, madre del joven fallecido, narró que su hijo comenzó a sentirse mal desde el 24 de diciembre de 2025 y fue llevado con médicos particulares; sin embargo, al no presentar mejoras, lo trasladaron a un hospital del seguro social. En ese entonces, el IMSS le diagnosticó un trastorno del metabolismo de calcio y sospechó de mieloma múltiple, aunque nunca le realizaron estudios para confirmar esa suposición.
Después de un mes, Bryan volvió a sentirse mal y decidieron acudir a una clínica particular, donde le realizaron una aspiración de médula ósea y confirmaron que tenía leucemia avanzada en un 95%. Debido a la falta de recursos, la familia decidió ingresarlo nuevamente al IMSS para que ahí se llevara a cabo su tratamiento. El 2 de julio, tras practicarle un cateterismo, Bryan falleció.
“Se lo hicieron antes de las 6:00 de la tarde, y me dejaron verlo hasta las 8:50, iban a ser las 9:00. Mi hijo tardó nada más como 15 minutos y murió. Todavía tiró sus últimas lágrimas y me dijo que ya no aguantaba. Dio sus últimas palabras y les dijo a los pasantes o doctores, no sé qué eran, que eran unos malditos, que ya no lo iban a volver a tocar porque lo habían lastimado mucho”, declaró la madre de Bryan para medios de comunicación.
De acuerdo con Adely, los practicantes, al no encontrar la vena de su hijo, le “hicieron tres huecos”. “Yo no entiendo por qué tardaron tanto teniéndolo así; si ellos no podían hacerlo, hubieran pedido ayuda a alguien que lo hiciera bien. ¿Para qué esperar tantas horas? Prácticamente sí lo lastimaron mucho en esos momentos”, detalló.
Durante el procedimiento, la madre se percató de que Bryan estaba dejando de respirar, por lo que corrió a pedir ayuda a una enfermera que no le hizo caso hasta que la jefa de enfermería la regañó y le pidió auxiliar al joven.
Adely señaló que era consciente de que su hijo podía fallecer debido a la gravedad de su enfermedad; sin embargo, denunció negligencia médica al no realizarle los estudios correspondientes, así como el trato “inhumano” que recibió Bryan por parte del IMSS y su personal.
Hasta el momento, el IMSS se ha limitado a publicar un comunicado en sus redes sociales en el que aseguró que se le realizaron los “estudios necesarios” para determinar su estado de salud, a pesar de que no fue esa institución la que detectó la leucemia avanzada. Agregó que, durante su estancia hospitalaria, el joven recibió en todo momento atención médica, medicamentos, insumos y cuidados especializados, contrario a lo documentado por su madre.