Ciudad de México.— La conferencia magistral de la filósofa y activista estadunidense Angela Davis en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) tuvo un inicio marcado por protestas y reclamos contra la institución, lo que retrasó durante varios minutos el desarrollo del encuentro realizado en la Sala Miguel Covarrubias del Centro Cultural Universitario.
La actividad, titulada “Abolición, feminismo, ¡ahora!”, formó parte de la VIII Feria Internacional del Libro de las Universitarias y los Universitarios (FILUNI) 2026. Davis participó en el diálogo junto con la académica y teórica feminista estadunidense Gina Dent y la feminista mexicana Amneris Chaparro Martínez.
Al comenzar el acto, una joven tomó el micrófono para denunciar los asesinatos de mujeres registrados en el Centro Femenil de Reinserción Social de Santa Martha Acatitla y cuestionar las acciones de la UNAM frente a las protestas y demandas de estudiantes.
“La UNAM expulsa a las personas que acompañan las luchas por los derechos de las mujeres”, expresó la manifestante. Posteriormente, otro joven subió al escenario con un cartel en el que se leía “La UNAM criminal y paramilitar”, mientras se lanzaban consignas contra la institución.
Los moderadores solicitaron a los manifestantes detener la protesta para poder continuar con el programa. Sin embargo, la movilización permaneció durante varios minutos y también generó reacciones entre los asistentes, algunos de los cuales pidieron que se permitiera el desarrollo de la conferencia.
De acuerdo con La Jornada, alrededor de las 18:20 horas el diálogo todavía no podía comenzar formalmente debido a la protesta.
El episodio ocurrió en medio de una amplia expectativa por la presencia de Davis en la UNAM. Cientos de personas acudieron desde tempranas horas para intentar ingresar al recinto; la capacidad de la Sala Miguel Covarrubias se agotó desde las 14:50 horas y las autoridades universitarias habilitaron espacios alternos para que más asistentes pudieran seguir la transmisión.
Finalmente, la conferencia se llevó a cabo y Davis centró su participación en la necesidad de construir esperanza y organizarse frente al avance de movimientos antifeministas y autoritarios. También defendió el feminismo abolicionista como una vía para cuestionar las estructuras de violencia y las respuestas basadas en el encarcelamiento.