Mónica Gámez Grijalva, esposa del excontralmirante Fernando Farías Laguna, denunció haber sido seguida por una camioneta en Hermosillo y posteriormente aseguró que recibió amenazas para que dejara de conceder entrevistas sobre el caso. Ante esta situación, autoridades de Sonora determinaron otorgarle medidas de protección.
La mujer presentó una denuncia formal ante la Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora luego de reportar que un vehículo tipo van, de color blanco, habría seguido su automóvil mientras se trasladaba desde su domicilio hacia la casa de sus padres, ubicada rumbo a la carretera Internacional Nogales.
De acuerdo con su relato, durante el trayecto observó que la camioneta permanecía detrás de ella y que, después de realizar algunos movimientos para intentar perderla, el vehículo continuó siguiéndola. Gámez afirmó que pudo observar a dos personas a bordo, una en el asiento del conductor y otra en el del copiloto.
Tras el reporte, personal de la Agencia Ministerial de Investigación Criminal, del Ministerio Público y de la Fiscalía estatal acudió al domicilio de la mujer. Las autoridades recabaron imágenes de cámaras de seguridad y una fotografía del vehículo, con el objetivo de identificar a los ocupantes y esclarecer lo ocurrido.
Sin embargo, el caso tomó un nuevo giro luego de que Gámez revelara durante una entrevista que también habría recibido amenazas relacionadas con sus declaraciones públicas. Según su testimonio, un abogado recibió un mensaje en el que se advertía que, si ella continuaba concediendo entrevistas, tanto ella como su representante legal podrían enfrentar una carpeta de investigación.
La esposa de Farías sostuvo que no dejará de hablar públicamente sobre el proceso que enfrenta su esposo, al considerar que él no puede defenderse de manera pública mientras permanece detenido.
La denuncia ocurre mientras Fernando Farías Laguna enfrenta un proceso penal por su presunta participación en una red de contrabando de hidrocarburos, conocido como “huachicol fiscal”. La Fiscalía General de la República lo señala como uno de los presuntos líderes de una organización que habría operado en distintos estados del país.
Este jueves, el excontralmirante fue vinculado a proceso por el delito de delincuencia organizada con fines de cometer delitos en materia de hidrocarburos y permanecerá en prisión preventiva oficiosa en el Centro Federal de Readaptación Social número 1, conocido como El Altiplano.
Mientras avanza el proceso judicial, la Fiscalía de Sonora mantiene las investigaciones sobre el presunto seguimiento denunciado por Mónica Gámez y se establecieron medidas para reforzar su seguridad.