Ciudad de México.– Un nuevo caso de imprudencia en el transporte público capitalino generó indignación en redes sociales, luego de que un chofer del Corredor Armas–Oceanía abandonara su unidad con pasajeros a bordo para protagonizar una pelea en plena vía pública.
Los hechos ocurrieron sobre el Eje de Guerrero, donde el conductor de la unidad número 25 descendió del vehículo tras un presunto conflicto vial con un taxista. Sin importar la seguridad de los usuarios, el operador abrió la puerta del autobús y se lanzó a golpes, dejando el vehículo momentáneamente sin control y a los pasajeros en una situación de riesgo.
De acuerdo con reportes difundidos en redes sociales, el altercado comenzó como una discusión de tránsito que escaló rápidamente a agresiones físicas. Testigos señalaron que, pese a los reclamos de los pasajeros y advertencias de que sería denunciado ante las autoridades, el conductor ignoró los señalamientos y continuó con la riña.
El incidente fue captado en video y rápidamente se viralizó, generando críticas por la falta de profesionalismo y el peligro al que fueron expuestos los usuarios del transporte público.
Usuarios de redes sociales han exigido la intervención de la Secretaría de Movilidad (Semovi) para que se investigue el caso y se apliquen sanciones ejemplares, que podrían incluir la cancelación de la licencia del conductor o medidas contra la concesión de la unidad involucrada.
Hasta el momento, ni la empresa operadora del corredor ni las autoridades capitalinas han emitido una postura oficial sobre lo ocurrido.
Este caso vuelve a poner en el centro del debate la necesidad de reforzar la capacitación, supervisión y control de los operadores del transporte público en la Ciudad de México, con el objetivo de garantizar la seguridad de los millones de usuarios que diariamente dependen de este servicio.