La Fiscalía General del Estado de Jalisco informó sobre el hallazgo, por parte de integrantes del colectivo de búsqueda de desaparecidos Hasta Encontrarlos, de una finca en el poblado El Tecolote, en el municipio de Tlajomulco de Zúñiga. El inmueble fue asegurado y se presume que era utilizado como lugar de entrenamiento por grupos del crimen organizado.
La narcofinca estaba presuntamente abandonada; sin embargo, en el sitio se localizaron manchas de sangre, decenas de pares de calzado, prendas quemadas, cartuchos útiles y percutidos, así como ponchallantas. De acuerdo con la información, algunos de los objetos eran fabricados en el mismo lugar.
En el cateo del inmueble también se encontraron tambos y contenedores metálicos que, de acuerdo con los peritajes iniciales, fueron utilizados como incineradores clandestinos. Debido a los elementos hallados, el colectivo planteó como hipótesis que el lugar funcionó como casa de seguridad o sitio de adiestramiento para integrantes de agrupaciones criminales.
El colectivo señaló que este hallazgo representa un nuevo indicio de violencia en materia de desapariciones en Jalisco, pues advirtieron que no se tiene conocimiento de cuántas personas pudieron haber pasado por ese centro de entrenamiento criminal.
Tras el reporte del colectivo, elementos de la fiscalía estatal acudieron al lugar para asegurar el inmueble, mientras se realizan las diligencias ministeriales y periciales correspondientes para determinar el origen de los indicios encontrados por las madres buscadoras, además de establecer si existe alguna relación con casos de personas desaparecidas en la entidad.
Se informó que agentes del Ministerio Público, peritos en criminalística y personal especializado en búsqueda forense permanecieron en el inmueble para realizar el levantamiento y análisis de evidencias.
En las investigaciones del caso se contempló la revisión de escombros y contenedores metálicos, además de la búsqueda de posibles restos óseos o material biológico que pudiera aportar información para esclarecer lo que ocurría en la finca de El Tecolote.
En particular, el municipio de Tlajomulco, donde fue hallada la finca, forma parte de lo que se conoce como “corredor de la muerte”, franja ubicada a más de 50 kilómetros de la Zona Metropolitana de Guadalajara, en la que se concentran actividades de agrupaciones criminales. Tan solo, de las 186 fosas clandestinas localizadas por el Gobierno estatal entre diciembre de 2018 y febrero de 2025, 174 se encontraban en esa región de Jalisco.
Por su parte, las integrantes de Hasta Encontrarlos reiteraron su disposición para acompañar a las familias de víctimas de desaparición y dar seguimiento al caso de la finca de El Tecolote.