Durante los últimos días, una tendencia en específico ha sobresalido de entre todas las demás en las redes sociales y entre los jóvenes de hoy en día, las llamadas “batallas de aura”, un hecho que ha generado muchas preguntas pero que también ha generado rechazo y discusión en la sociedad.
Comencemos con su significado, y es que otra de las palabras más comúnmente usadas en este ámbito es “farmear” que proviene de la acción que se realiza en diversos videojuegos y que consiste en la acción de realizar ciertas actividades con el fin de conseguir puntos de experiencia, recursos u otro tipo de elemento importante en el juego.
Por su parte, la palabra “aura” se utiliza actualmente entre los jóvenes para describir la presencia, la esencia, el carisma o el estilo de una persona; con base en su forma de mostrarse y expresarse ante la sociedad.
Con este contexto, podemos entender que la expresión de “farmear aura” se refiere a las acciones que realiza una persona con el fin de proyectar una imagen de seguridad, de demostrar su estilo y/o su confianza en sí mismo.
Por lo que siguiendo esta lógica, se “suman puntos de aura” sí logras mostrarte seguro o presumes un estilo único; mientras que al contrario “perderás puntos” si te ocurre alguna situación vergonzosa.
De esta manera, las ahora llamadas “batallas de farmear aura” o simplemente “batallas de aura” son duelos entre jóvenes, en donde los participantes se dedican a realizar diversos actos como ejecutar poses, miradas y/o gestos con su cara y/o su cuerpo; por medio de los cuales demuestran una mayor seguridad en ellos mismos o en su estilo.
Y aunque este fenómeno social entre los jóvenes, no es exactamente nuevo; actualmente ha recobrado importancia y viralidad debido a su reciente popularidad y masificación en países de latinoamérica como México, Brasil, Bolivia, Costa Rica y otros.
También debemos entender que este tipo de movimientos, pueden entenderse como la manera en la que las generaciones más jóvenes están sanando la relación que mantienen con los espacios públicos, tras que la misma se viera afectada de manera considerable debido al aislamiento por la pandemia de COVID-19 que atravesamos.
Ya que realizando estas congregaciones y actividades en donde se adueñan y reconectan con el espacio exterior y público; generan comunidad ya que experimentan, generan amistades y relaciones con personas similares.
También es importante mencionar que al realizar estas actividades, los jóvenes no dañan a nadie y tampoco se hacen daño a sí mismos; por lo que solo es una manera más de autoconocerse y explorarse.