Aranza Adailini, menor de 7 años de edad, perdió la vida el pasado 29 de octubre y fue identificada como una de las víctimas colaterales de los enfrentamientos ocurridos en Matamoros, Tamaulipas, después de que Axel “N”, líder del grupo de Los Ciclones, fue detenido por fuerzas federales. La menor habría sido alcanzada por un impacto de bala que, de acuerdo con las primeras investigaciones, habría provenido de un helicóptero de la Guardia Estatal.
Durante el episodio de violencia derivado del arresto del integrante de Los Ciclones, otras cinco personas fallecieron debido a diversos percances automovilísticos que desencadenaron los bloqueos en la ciudad. El Gobierno de Tamaulipas, encabezado por Américo Villarreal, inició una investigación para esclarecer las circunstancias en las que murió la menor de edad.
“La muerte de una niña nos duele profundamente y exige esclarecer lo ocurrido. Las investigaciones deberán determinar las circunstancias y las responsabilidades que correspondan… Se actuará con apego a la ley, sin encubrir a nadie”, detalló el gobernador Américo Villarreal sobre la posibilidad de que la bala que impactó a la menor proviniera de una aeronave de una corporación estatal.
Aranza era originaria de Estados Unidos y viajaba con su familia por un tramo carretero entre Reynosa y Matamoros el pasado 29 de octubre, cuando fue alcanzada por un proyectil de arma de fuego calibre 7.62. En el automóvil viajaban los padres de la menor y otros cinco menores; sin embargo, solo Aranza y su madre resultaron heridas.
De acuerdo con testigos del lugar, el helicóptero disparó contra el vehículo en el que viajaban Aranza Adailini y su familia mientras circulaban por un camino ejidal. Por otro lado, los familiares de la menor señalaron de manera extraoficial que los pasajeros descendieron del vehículo para hacerle señas a la aeronave con el fin de que detuviera el ataque; sin embargo, los disparos continuaron.
Eduardo Govea Orozco, fiscal general de Justicia de Tamaulipas, precisó durante una entrevista que la descripción de los primeros testimonios recabados sobre las características de la aeronave que disparó coincide con las de una aeronave de la Guardia Estatal.
“Es muy precisa en señalar o describir las características de la aeronave que momentos antes tanto ella como su familia vieron que sobrevolaba el área donde ellos iban circulando”, explicó el fiscal Govea Orozco sobre el testimonio de la madre de Aranza, cuya identidad se ha mantenido reservada.
El funcionario estatal explicó que aún no se puede establecer de forma definitiva cuál fue el origen del disparo, pues el indicio balístico continúa bajo análisis en la Fiscalía. “Se busca la confronta con las bases de datos institucionales, tanto de actividad balística en otros hechos delictivos como de registros también de las instituciones policiales”, precisó.
Govea Orozco afirmó que es relevante integrar toda la carpeta de investigación y que el caso no se sustente solo en hipótesis, sino en la corroboración formal de los datos. Así, la Fiscalía espera obtener las bitácoras de vuelo y los registros de las aeronaves que sobrevolaron la zona ese día para confrontarlos con los testimonios.