El actor estadounidense Kevin Spacey, de 66 años, ha cerrado un acuerdo confidencial extrajudicial con tres hombres británicos que lo demandaban por presunta agresión sexual en el Tribunal Superior de Londres. Este pacto detiene por completo el proceso civil que estaba programado para octubre de 2026, evitando así un juicio que podría haber durado semanas.
Los demandantes —uno de ellos identificado públicamente como el actor Ruari Cannon, mientras que los otros dos mantienen anonimato— alegaban que Spacey los agredió sexualmente en incidentes ocurridos entre 2000 y 2013, algunas fuentes precisan hasta 2015, durante el periodo en que el actor fue director artístico del teatro Old Vic en Londres. Las acusaciones incluían múltiples asaltos en algunos casos, uno mencionaba alrededor de 12 incidentes a lo largo de cinco años, contactos no consentidos y abusos vinculados a encuentros profesionales o laborales en el teatro.
Spacey ha negado consistentemente todas las acusaciones desde que surgieron en 2017 en el contexto del movimiento #MeToo. En el ámbito penal relacionado (juicio de 2023), fue absuelto de nueve cargos de agresión sexual contra cuatro hombres diferentes. Dos de aquellos denunciantes continuaron con demandas civiles, y se sumaron estos tres nuevos casos en la vía civil, donde el estándar de prueba es menor, preponderancia de la evidencia en lugar de más allá de duda razonable.
El acuerdo se formalizó en términos confidenciales: una orden judicial del 13 de marzo de 2026, hecha pública esta semana por la jueza Christina Lambert, indica que las partes “acordaron los términos del acuerdo” y que los procedimientos quedan “suspendidos”.
No se revelan detalles sobre la cantidad económica involucrada, si hubo admisión de responsabilidad, Spacey siempre ha negado los hechos o argumentado que fueron consentidos, ni cláusulas adicionales.
Diversas fuentes confirman que se trata de un pacto privado sin admisión de culpabilidad por parte del actor.
De haber perdido el juicio, Spacey podría haber enfrentado pagos millonarios en daños y perjuicios (compensación por trauma emocional, pérdida de ingresos, etc.), costos legales elevados y mayor daño reputacional permanente, aunque sin penas de cárcel (ya que era civil, no penal).
Estos son los procesos legales vigentes y desestimados:
Desestimados/ absueltos: En 2023, absolución total en el juicio penal británico por nueve cargos. En EE.UU., demandas como la de Anthony Rapp (acusado de abuso en los 80s) fueron desestimadas o perdidas por Spacey en instancias previas.
Pendientes: Al 19 de marzo de 2026, no se reportan otros juicios activos contra Spacey en Reino Unido ni en otros países tras este acuerdo. Este cierre representa un hito importante en su batalla legal de casi una década.
El actor ha perdido millones por estos procesos: cancelación de proyectos, como su salida de House of Cards en Netflix, demandas laborales y honorarios legales acumulados lo llevaron a declararse en bancarrota en 2019, aunque ha recuperado parte de su carrera en producciones independientes y eventos recientes como el Festival de Venecia 2025. En entrevistas recientes, Spacey ha hablado de su vida actual con tono reflexivo, enfatizando que “no tiene hogar fijo” en algunos momentos, aunque aclaró no ser literalmente homeless, trabajando en clubes nocturnos en Chipre y defendiendo su inocencia en todos los casos.
Este acuerdo cierra uno de los capítulos más largos de las acusaciones contra Spacey sin resolución pública en tribunales, permitiéndole evitar un nuevo escrutinio mediático masivo.