La conductora y actriz Yolanda Andrade generó conversación en redes sociales tras publicar un video en el que lanza un llamado directo a las autoridades frente a la violencia que se vive en México, con énfasis en las desapariciones. Visiblemente afectada, la también presentadora expresó que el país atraviesa un momento de dolor colectivo que, advirtió, corre el riesgo de normalizarse.
En su mensaje, Andrade comparte una reflexión personal sobre el impacto emocional de la crisis de seguridad y cuestiona la falta de respuestas efectivas por parte del Estado. “Hoy me desperté muy estremecida porque en mi país hay mucha tristeza, hay mucho dolor… y es algo a lo que estamos acostumbrándonos a que suceda: a que la gente desaparezca, a que los jóvenes desaparezcan”, dice en el video, poniendo sobre la mesa una de las problemáticas más graves del país.
De acuerdo con cifras oficiales y de organismos civiles, México acumula más de 100 mil personas desaparecidas desde que se tiene registro, con casos que se remontan a décadas atrás pero que se han intensificado en los últimos años en el contexto de la violencia vinculada al crimen organizado y la debilidad institucional en materia de procuración de justicia.
En ese sentido, la conductora también lanzó cuestionamientos directos sobre la responsabilidad de las autoridades: “¿Dónde está la justicia? ¿Dónde está el gobierno? ¿Dónde están las autoridades? ¿Qué nos pasa como seres humanos?”, frases que buscan generar presión política al respecto.
Uno de los momentos más contundentes del video es cuando se dirige directamente a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum. Andrade apela a su papel como jefa del Ejecutivo y le exige acciones concretas ante la crisis de violencia, particularmente en el estado de Sinaloa.
“Señora presidenta Claudia Sheinbaum, mucho gusto, me presento, yo como ciudadana mexicana y amo a mi país y lo presumo con mucho orgullo por todos lados y más a mi querido Culiacán que está bien lastimado… ¿Qué pasa? ¿Qué nos pasa?”, expresa, evidenciando la preocupación por la situación en esa entidad, históricamente marcada por la presencia de grupos del crimen organizado.
Posteriormente, eleva el tono de su mensaje al exigir firmeza en el ejercicio del poder: “Señora, póngase los pantalones. ¡Póngase los pantalones, Claudia!… Saque la garra”.
Además del señalamiento general, Andrade hizo una petición específica al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, para que se reabra un caso ocurrido en la colonia Las Quintas en 1996, en el que, según sus declaraciones, estaría implicado su medio hermano, Rommel Andrade.
“El juez por su casa empieza, le pido por favor que se reabra el caso de los tres desaparecidos de Las Quintas, donde tiene que ver mi medio hermano Rommel Andrade… no puedo ser cómplice de gente tan mala”, afirmó.
El caso de Las Quintas ha sido señalado en distintas ocasiones como un expediente que no tuvo un esclarecimiento completo. De acuerdo con reportes de la época, se trató de la desaparición de tres personas en una zona residencial de Culiacán, en un contexto en el que las investigaciones ministeriales eran limitadas y los mecanismos de búsqueda prácticamente inexistentes. Como muchos otros casos de los años noventa, quedó envuelto en irregularidades, falta de seguimiento y denuncias de encubrimiento, lo que lo convierte en un ejemplo temprano de la crisis de desapariciones que hoy enfrenta el país.
El hecho de que Andrade mencione directamente a un familiar como presunto implicado añade un elemento poco común en este tipo de denuncias públicas, ya que rompe con dinámicas de silencio dentro de círculos personales y familiares, y refuerza su llamado a que la justicia debe aplicarse sin excepciones.
Hacia el cierre de su mensaje, la conductora insiste en la necesidad de una reacción colectiva de la sociedad mexicana, apelando a la unidad y la empatía frente a la violencia. “Les pido con todo mi amor que nos unamos, que nos cuidemos… vamos a demostrar que no somos tan inconscientes. Vamos a unirnos México, podemos, no vamos a ser la generación de la vergüenza”, concluye.
El mensaje se suma a una creciente ola de voces públicas que exigen acciones más contundentes frente a la crisis de desapariciones y violencia en México.