Información: Agencia México
Julieta Venegas vuelve a mirar hacia el origen con “Norteña”, su nuevo álbum de estudio, un proyecto profundamente personal en el que la cantautora hace un repaso por sus raíces, su identidad y la forma en la que el territorio donde creció definió no solo su carácter, sino también su manera de hacer música. Lejos de ser un ejercicio nostálgico, el disco se presenta como una reafirmación artística y cultural.
Tras el lanzamiento de su primer sencillo, “Tiempos dorados”, la artista tijuanense se encamina hacia el estreno completo del álbum, que funciona como un homenaje directo a Baja California y, en particular, a la complejidad cultural del norte de México. La canción marcó el inicio de una etapa en la que Venegas conecta su presente creativo con la memoria sonora de su infancia.
A través de sus redes sociales, la intérprete de “Limón y sal” explicó que su influencia musical y su manera de entender el mundo se construyeron desde el territorio fronterizo que la vio crecer. “En el Norte de México, en Tijuana Baja California, está mi origen. Ahí me construí y de ahí viene mi manera no solo de pensar, sino también de hacer música”, compartió, subrayando el peso que ese contexto ha tenido a lo largo de su carrera.
Julieta detalló que crecer en una frontera marcó su identidad de forma definitiva. “Todo para mí está atravesado por esto, ya que crecí en una frontera, y ahí conmigo se formó mi manera de ser y mi visión del mundo”, escribió, resaltando cómo la convivencia constante de culturas, sonidos e historias influyó en su sensibilidad artística.
En ese mismo relato, la cantautora recordó el ambiente musical que la rodeó desde casa, donde los contrastes eran parte de la cotidianidad. “En casa teníamos una mezcla constante de música popular mexicana, de rock y pop anglo, de cumbias, rancheras y disco, todo era una fiesta de sonidos distintos”, explicó, describiendo un entorno que alimentó su curiosidad sonora y su apertura creativa.
La ciudad de Tijuana también ocupa un lugar central en la narrativa del disco. Venegas la define como un espacio complejo, atravesado por el tránsito constante de personas y relatos. “Es un lugar complejo lleno de historias que se multiplican por minuto… En esa zona me inspiré para lo que escribí en este disco. En sus historias, en sus sonidos”, señaló, dejando claro que el álbum es también un retrato emocional de ese territorio.
Con “Norteña”, Julieta Venegas asume con orgullo una identidad que durante años ha dialogado de forma implícita en su música. “Me gusta mucho homenajear este Norte a mi manera… con mucho orgullo, soy Norteña”, afirmó, explicando que el título del álbum no solo nombra un lugar, sino una forma de sentir y de crear.
Finalmente, la artista agradeció a su público por acompañarla en este proceso introspectivo. “Amo compartirles lo que necesito expresar, que es mi raíz, pero también mi propia forma de mostrarla y de interpretarla”, concluyó. Con este nuevo trabajo, Julieta Venegas reafirma que su música sigue siendo un espacio donde la identidad, la memoria y la emoción se encuentran.