Fuente: Agencia México
Un intento de reencuentro familiar terminó en una profunda decepción para José Emilio Fernández, quien aseguró sentirse con el corazón roto tras buscar acercarse a su padre, José María “El Pirru”. El joven relató que, con la intención de sanar la relación, decidió visitarlo personalmente y entregarle una carta, sin imaginar que la respuesta sería devastadora.
“De hecho, el viernes fui a verlo, le escribí una carta y bueno, todo salió bastante mal”, declaró José Emilio, dejando en claro que sus expectativas eran completamente distintas. Según explicó, el encuentro se tornó tenso cuando su padre le impuso una condición para reconocerlo como su vástago.
José Emilio reveló a la prensa que José María “El Pirru” le pidió la parte correspondiente de la venta del inmueble en Cuernavaca que pertenecía a su madre, la fallecida Mariana Levy. “Él me dijo que si yo quería ser su hijo tenía que darle la parte de la venta de la casa de mi mamá”, aseguró, visiblemente afectado por la situación.
De acuerdo con el joven, su padre insiste en que dicha propiedad es suya. “Según él es su casa y lo perjura y lo jura, y entonces, pues para ser su hijo lo tengo que comprar”, expresó, evidenciando que el conflicto tiene un trasfondo legal y económico relacionado con la herencia.
José Emilio no ocultó su molestia y cuestionó las verdaderas prioridades de su padre. “¿Por qué se va a interesar en mi dinero? Debería interesarse por mi bienestar, porque esté haciendo bien las cosas, porque vaya por buenos caminos, no por estas tonterías económicas”, declaró, dejando ver el dolor que le provocó la exigencia.
Asimismo, señaló que no descarta que esta situación se haya repetido con otros miembros de su familia. “No sé cómo sea su relación con mis hermanos, pero creo que lo mismo le pidió a mi hermana Paula”, comentó, sugiriendo que las condiciones económicas podrían haber afectado también a ella.
El también descendiente de Mariana Levy relató que el texto que entregó a su padre estaba cargado de sentimientos y esperanza. “Te lo juro, era una carta muy bonita, decía todo, todo, y yo tenía la ilusión, la esperanza”, confesó. Sin embargo, el resultado fue desalentador, pues aseguró que terminó el encuentro con “muy mal sabor de boca”.
La herida se abrió aún más cuando José Emilio reveló que su padre le reclamó la morada de Cuernavaca. “Dice que esa casa él la construyó con su propio dinero y que es de él. A lo mejor sí, pero él agarró muchas cosas más de mi mamá que exceden el valor de la casa”, afirmó.
Finalmente, luego de que “El Pirru” lo acusara de intentar chantajear a Ana Bárbara, José Emilio expresó su deseo de buscar un acercamiento con la cantante. “Buscarla, sinceramente yo soy el que tiene que dar el primer paso, como lo intenté con mi papá. Ojalá Ana Bárbara ya no me vea como un interés y se pueda salvar esa relación a través del amor”, concluyó.