Fuente: Agencia México
Laura Bozzo volvió a dar de qué hablar tras ser cuestionada sobre el proceso legal que enfrenta con Gabriel Soto e Irina Baeva, luego de que un juez determinara que debe pagarles 2.5 millones de pesos por daño moral y difamación. La conductora, fiel a su estilo polémico, reaccionó al enterarse de que Soto planea donar su parte de la indemnización a su propia fundación de box.
Bozzo aseguró que su problema nunca fue con Soto, sino únicamente con Irina Baeva, dejando claro que no piensa engancharse en un pleito mediático con el actor:
“Perdón, perdón, sorry, disculpen. Yo tuve un problema con Irina, no con él. Yo con él no me he metido. El problema fue con Irina. A él no, que trabaje mi rey. Anda, de repente si esa es una pelea, te va a ir mejor”.
El conflicto entre Bozzo y la pareja surgió en 2020, cuando la conductora lanzó fuertes declaraciones contra Irina Baeva, acusándola de “robarle” el esposo a Geraldine Bazán y de ser “la mala del cuento”. Estas palabras derivaron en una demanda por difamación interpuesta por Soto y Baeva, quienes consideraron que la imagen pública de ambos se había visto afectada.
Tras varios años de litigio, la justicia mexicana falló a favor de la pareja, ordenando a Bozzo pagar una indemnización millonaria. Mientras Soto ha manifestado que destinará su parte a causas benéficas, Bozzo insiste en que su responsabilidad es únicamente con Irina, con quien asegura estar llegando a un acuerdo legal.
Al ser cuestionada nuevamente sobre el proceso, Bozzo respondió con firmeza que no piensa dejarse provocar ni utilizar el escándalo para mantenerse en los titulares:
“Siempre que me quieren hacer alterar, me preguntan de algo que yo, pues, para eso están los abogados. (…) Yo no necesito de esas mam*das para salir en la prensa, para eso está la justicia, que la justicia se encargue. Y yo estoy muy tranquila”.
La conductora reiteró que su único compromiso es con Baeva y que el tema ya está encaminado en manos de abogados, por lo que para ella el caso está cerrado:
“A Irina, a Irina. Yo con Irina estoy llegando a un acuerdo. Eso ya está encaminado en manos de abogados, como dijo ella. Y… Ese tema se cerró. De verdad, chicos. Hay cosas tan interesantes en el mundo”.
Las diferencias entre Bozzo y Soto se han caracterizado por la tensión mediática. Mientras el actor ha optado por mantener un perfil más reservado y enfocado en su carrera y proyectos personales, Bozzo ha respondido con declaraciones directas y controversiales, defendiendo su postura y minimizando el impacto del fallo judicial.
Este episodio refleja una vez más la manera en que los conflictos personales de figuras públicas se convierten en asuntos de interés mediático, donde cada parte busca marcar distancia y proyectar una imagen distinta: Soto como benefactor que dona a su fundación, y Bozzo como una mujer que asegura no necesitar escándalos para mantenerse vigente.