El mundo del fútbol y la política francesa están de luto por el asesinato de Alain Orsoni, expresidente del AC Ajaccio y figura clave que llevó a Guillermo Memo Ochoa al fútbol europeo en 2011.
El crimen ocurrió ayer, 12 de enero de 2026, en la localidad de Vero, en la isla de Córcega, Francia.
Alain Orsoni, de 71 años, fue alcanzado por un solo disparo de arma larga a larga distancia mientras asistía al funeral de su madre. El impacto fue directo al corazón y murió en el acto alrededor de las 16:30 horas locales, según confirmó el fiscal de Ajaccio, Nicolas Septe. El atacante huyó del lugar y la investigación se clasifica como asesinato en banda organizada. La policía judicial de Ajaccio y la unidad contra el crimen organizado lideran las pesquisas en un contexto marcado por la violencia ligada al crimen organizado en la isla.
Orsoni, nacido el 27 de septiembre de 1954 en Vero, tuvo una vida marcada por la controversia. En los años 80 fue líder del Frente de Liberación Nacional Corso, fundador del Movimiento por la Autodeterminación y vivió exiliado más de una década en Florida, Nicaragua y España tras conflictos internos nacionalistas en 1996. Regresó en 2008 y asumió la presidencia del AC Ajaccio, club al que dirigió en periodos clave entre 2008 y 2015, y brevemente en 2022. Logró ascensos y estabilidad en Ligue 1 pese a polémicas financieras y deportivas.
En México su nombre estará ligado para siempre a Guillermo Ochoa. En julio de 2011, tras el escándalo del clembuterol en el Mundial y la caída de un posible fichaje por el PSG, Orsoni confió en el portero cuando pocos lo hacían. Lo fichó para el Ajaccio, abriendo la puerta de Europa a Memo, quien jugó allí tres temporadas y se consolidó en el Viejo Continente con pasos posteriores en Málaga, Standard Lieja y más clubes.
Guillermo Ochoa reaccionó de inmediato en Instagram con un mensaje emotivo en francés:
“Esta noticia me ha conmocionado profundamente. Hoy me despido de Alain Orsoni, y sobre todo, de un hombre que significó mucho para mí. Alain fue mucho más que un presidente. Era un apoyo, una presencia, alguien que creía en el humano antes que en el jugador. Durante mi visita a Ajaccio, me dio confianza, respeto y lealtad. Nunca olvidaré esto. Con el tiempo se hizo amigo. Un hombre real, apasionado, comprometido, que llevó su club y sus convicciones con fuerza y coraje. Mis condolencias están con su familia, sus seres queridos y todos aquellos que lo apreciaron. Su ausencia dejará un gran vacío. Descansa en paz, Alain. Gracias por todo. Siempre estarás en mi corazón.”
El asesinato revive tensiones en Córcega, donde Orsoni sobrevivió a un intento de atentado en 2008 y perdió a su hermano Guy en 1983, hecho atribuido a la mafia corsa. Hasta el momento no hay detenidos ni móvil oficial confirmado.