En la CERN, Organización Europea para la Investigación Nuclear, laboratorio de investigación científica ubicado en la frontera franco-suiza, se generan a diario miles de investigaciones, en esta ocasión un equipo internacional de investigadores del ISOLDE Decay Station y University of Tennessee ha logrado medir por primera vez la emisión doble retardada de neutrones durante la desintegración beta de un isótopo muy inestable llamado Indio 134, acercándonos a entender cómo se forja en el cosmos lo que hoy conocemos como oro, platino o uranio.
El isótopo no existe en la naturaleza, así que los científicos lo produjeron en laboratorios especializados. Al desintegrarse, Indio-134 emitió dos neutrones casi simultáneamente — un fenómeno previsto por teorías, pero nunca observado con tanta precisión. Gracias a detectores de última generación, pudieron distinguir emisiones simples de dobles, algo clave para confirmar un paso del tan llamado Proceso r (r-process), responsable de crear muchos de los elementos más pesados del universo.
Pero lo más sorprendente vino después: el producto de esa desintegración, el núcleo del Estaño 133 (Sn-133), mostró lo que los científicos llaman “memoria nuclear”. Contrario a lo que modelos antiguos asumían — que estos núcleos “reinician” su historia tras cada desintegración — este núcleo conservó huellas de su configuración previa. En particular, el experimento identificó una configuración que hasta ahora solo se había inferido indirectamente.
Eso significa que los cálculos actuales sobre abundancias de elementos pesados en el universo podrían necesitar una revisión importante. Muchos trabajos de astrofísica que estiman cuánto oro, platino o uranio hay en estrellas y galaxias se basan en esos modelos. Si las probabilidades de partículas y desintegraciones cambian, entonces también cambian las predicciones de cuánto metal pesado se formó tras explosiones estelares o fusiones de estrellas de neutrones. Científicos ya han señalado que las mediciones en núcleos ricos en neutrones, como las del CERN, añaden datos esenciales para mejorar dichos modelos.
En conjunto, este descubrimiento representa un paso significativo: no solo confirma la importancia del r-process en la forja cósmica de metales pesados, sino que revela detalles “a nivel nuclear” que podrían cambiar nuestra comprensión del origen del oro y otros elementos valiosos. La física nuclear sigue develando secretos profundos del universo, con implicaciones tanto teóricas como astronómicas.