Para este Mundial 2026, México quien es una de las sedes oficiales del torneo deportivo recibirá un total de 13 partidos que a su vez, se dividirán entre la Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara; pero a pesar de la emoción y las miles de emociones que genera este suceso que podría pasar a la historia, según un análisis realizado por la revista británica “The Economist”, el verdadero reto de nuestro país no estaría dentro de los estudios, sino en la narrativa política que rodee al torneo; ya que aseguran, cualquier tropiezo podría convertirse en munición para el presidente estadounidense Donald Trump.
“La preocupación es que se conviertan en agua para el molino del argumento del señor Trump de que México no puede controlar su propio territorio”, advierte la publicación en su más reciente edición.
Sin embargo, y de manera irónica, los cárteles y el crimen organizado no representar el mayor peligro en este escenario, la misma revista señala que los grupos criminales tendrían pocos incentivos para atacar el torneo, pues argumentan que si realizaran un atentado en algún estadio, esto podría generar una respuesta no solo de México, sino de los Estados Unidos, perjudicando de esta manera a sus diversos negocios; por lo que especulan que en cambio, los cárteles operen de forma discreta a través de fraudes, prostitución y otras actividades ilícitas.
Y como medida de contención se espera que el Gobierno Mexicano despliegue a más de 100 mil elementos entre los cuales se encontrarían soldados, policías y hasta guardias de seguridad privada, así como también se implementaría tecnología de vigilancia y la diversos perímetros de seguridad en estadios y zonas de concentración de aficionados.
The Economist enumera una serie de amenazas menos espectaculares pero igualmente disruptivas, con: drones no autorizados cerca de recintos deportivos, protestas magisteriales: el 1 de junio, fuerzas de seguridad usaron gas lacrimógeno contra maestros del CNTE que exigen aumentos salariales en CDMX; el gremio planea más movilizaciones durante los partidos, colectivos de búsqueda que planean usar la vitrina del Mundial para visibilizar la crisis de personas desaparecidas e infraestructura limitada: el aeropuerto capitalino fue remodelado, pero sigue siendo insuficiente para la demanda que generará el torneo.
También debemos destacar que este torneo llega en medio de una escalada en la tensión que se vive actualmente entre Estados Unidos y México, debido a que actualmente también se está negociando la renovación del T-MEC, que es fundamental para la estabilidad económica de nuestro país.
Otro de los aspectos que también se analiza, es que este torneo representa una oportunidad económica significativa para ambos países, pues según la consultora “Deloitte” se estima que el Mundial 2026, aporte un total de 2,730 millones de dólares a la economía mexicana y también generará poco más de 100 mil empleos temporales.
Para México, quien es la economía más débil de entre los 3 países sedes, el torneo también es una oportunidad para proyectar una imagen distinta al resto del mundo; el problema según “The Economist” es que la transmisión de esa buena imagen depende prácticamente de que nada salga mal.