El pasado lunes 19 de enero en redes sociales se hicieron virales imágenes impactantes donde la Pirámide del Sol en Teotihuacán aparece completamente blanca, cubierta de granizo, esas fotografías si bien muestran algo de veracidad han sido modificadas digitalmente, alertó el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
El INAH aclaró que, aunque sí hubo precipitación de granizo en Teotihuacán, no hubo acumulación espectacular sobre las estructuras arqueológicas ni daños a los monumentos, además confirmó que la zona arqueológica sigue abierta y en perfecto estado, sin afectaciones en sus pirámides, museos o murales prehispánicos.
El fenómeno real sí dejó calles, plazas y techos cubiertos de hielo durante unas horas, sorprendiendo a habitantes y visitantes, pero no llegó a “nevar” como sugerían los montajes virales ni provocó daños estructurales en las edificaciones antiguas.
Sin embargo, este inusual fenómeno meteorológico ha reavivado una antigua creencia basada en la cosmovisión nahua —sistema de pensamiento que integra lo natural y lo sobrenatural, centrado en la dualidad (día/noche, vida/muerte, masculino/femenino) —: el “Tetzáhuitl”. Según esta teoría ancestral, en las culturas mesoamericanas un evento extraordinario como una granizada intensa en un lugar sagrado como Teotihuacán podía considerarse un presagio de lo que estaba por venir. La palabra náhuatl tetzáhuitl se traduce como algo “escandaloso, espantoso o de agüero”, y para los antiguos nahuas, fenómenos climáticos insólitos eran signos que podían anunciar cambios profundos, transformaciones sociales o incluso desgracias futuras.
Aunque no hay evidencia científica que relacione estos presagios con eventos reales futuros, en la cultura popular ha surgido la idea de que una granizada como esta podría augurar lluvias extraordinarias durante la temporada o incluso calamidades naturales, como terremotos, a partir de comparaciones con terremotos del 1985 y 2017, donde fenómenos atípicos precedieron a estos.
En resumen, lo que empezó como imágenes espectaculares y falsas en internet se transformó en una reflexión sobre el simbolismo ancestral de los fenómenos naturales, mezclando ciencia, historia y mitología en torno a uno de los sitios arqueológicos más emblemáticos de México.