Después del fracaso de la Reforma Electoral, el “Plan B” de la presidenta debe contar con el apoyo de los aliados de Morena para poder ser aprobado.
La Reforma Electoral, propuesta por la presidenta Claudia Sheinbaum, fue rechazada en la Cámara de Diputados el pasado 11 de marzo; sin embargo, desde antes de que fuera frenada, la mandataria tenía contemplado un “Plan B” para que se lograra la aprobación de la iniciativa que busca modificar el proceso electoral en el país.
En las discusiones sobre la aprobación de la Reforma Electoral, los aliados de Morena —el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM)— no apoyaron la iniciativa de la presidenta, pues aseguraron que lo que se proponía no garantizaba la equidad de la situación de los distintos partidos políticos mexicanos.
Integrantes de la Cámara de Diputados y del Senado de la República aseguraron que sus partidos tampoco apoyarían el “Plan B” si no se proponía un mejor panorama para todos los partidos. Entre las discusiones, integrantes del PT y el PVEM aseguraron que esto no significaba que dejaran de ser aliados de Morena, pues desde que Andrés Manuel López Obrador asumió el cargo de presidente, han apoyado las iniciativas de Morena.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum, durante la mañanera del 10 de marzo, declaró que no insistiría en que sus aliados apoyaran la Reforma Electoral, pues cada quien debía decidir su voto, y se mostró segura de que la mayoría de la población está a favor de lo que propone la iniciativa constitucional para reducir los privilegios económicos de los partidos políticos durante procesos electorales.
Tras su rechazo en la Cámara de Diputados, la presidenta presentó el “Plan B” durante la mañanera del 17 de marzo, en la que insistió en que se debían bajar los costos de las elecciones en México. También informó que la sede de entrega del documento sería el Senado de la República, en el que su presidenta, Laura Itzel Castillo, recibió la iniciativa.
La oposición, conformada por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), el Partido Acción Nacional (PAN) y Movimiento Ciudadano, aseguró que Morena busca tener más control. Por su parte, el dirigente del PRI, Alejandro Moreno, aseguró que la oposición debía fortalecer sus alianzas para ir en contra del “autoritarismo de Morena”.
Ante las modificaciones que presentó el “Plan B” sobre la revocación de mandato, el PT mencionó que es necesario que se estipulen fechas precisas para solicitar dicha revocación. Lo que el plan de la presidenta propone es que exista la opción de llevar este proceso durante el tercer o cuarto año del sexenio del mandatario del Poder Ejecutivo.
El dirigente del PT, Alejandro González Yáñez, mencionó que se debían hacer correcciones a estos artículos, pues actualmente, a su juicio, “son ambiguos”. Por su parte, Carlos Puente, coordinador del PVEM en la Cámara de Diputados, aseguró que su partido sí acompañará al “Plan B”, pues no le temen a las modificaciones en materia de revocación de mandato.
En respuesta a las declaraciones de sus aliados, la presidenta Claudia Sheinbaum se mostró segura, durante la mañanera del 20 de marzo, de que el PT y el PVEM ahora sí votarán a favor de la iniciativa que propone reducir costos en procesos electorales.
El próximo lunes 23 de marzo se citó a las comisiones de Puntos Constitucionales y de Estudios Legislativos para discutir el dictamen de la reforma, en el que se espera que el PT logre fijar su postura, así como que el PVEM afirme su apoyo.