En el marco de la Copa Mundial de la FIFA 2026, los meseros y trabajadores de restaurantes que se han dedicado a transmitir los partidos de fútbol han expuesto opiniones divididas sobre los comensales aficionados a dicho deporte. De acuerdo con los empleados, han tenido jornadas laborales extenuantes y hay mesas que no les dejan ni el 10 % de propina.
En una entrevista para El Sol de México, Daniel, quien tiene seis años trabajando como mesero entre los asientos y palcos en el Estadio Ciudad de México, resaltó que la propina más alta que le han dejado fue del 15 % de una cuenta de 120 mil pesos durante el partido de inauguración de la Copa Mundial. Del total, él solo se quedó con el 5 % que le otorgaron unos aficionados extranjeros y el otro 10 % fue repartido entre el personal.
Daniel ha trabajado en temporadas regulares dentro del antes Estadio Azteca, por lo que señaló que, debido al evento internacional de fútbol, la carga de trabajo aumentó, así como la exigencia de dar un buen servicio. Aseguró que su objetivo es que aficionados estadounidenses, colombianos, coreanos y uzbecos se lleven lo mejor del país a través de su atención.
Destacó que la propina es una cuestión cultural, pues ha notado que los colombianos suelen dejar entre el 20 y el 40 %, los estadounidenses entre 12 y 20 %, mientras que los mexicanos por lo regular dejan entre el 10 y el 15 %.
De acuerdo con Daniel, para esta temporada mundialista tiene estimada una ganancia promedio, entre propinas y sueldo, de entre 20 y 30 mil pesos. “Algo bien; aunque en diciembre suele haber mejores propinas”. Además, aseguró que su experiencia como mesero ha sido excelente, pues puede ver los partidos desde los palcos mientras trabaja.
En contraste con la experiencia de Daniel, se encuentra la de José, quien opina todo lo contrario. Él labora en un restaurante ubicado sobre Reforma y algunos años atrás tuvo acusaciones por racismo dentro de sus establecimientos.
José expuso que en este restaurante es muy común que los clientes pidan una o dos cervezas y se queden hasta seis horas. Además, hay quienes dejan un porcentaje menor al 10 % o, en ocasiones, no dejan absolutamente nada; obligándolos a completar para dar el porcentaje correspondiente que se debe repartir con el demás personal.
A diferencia del Estadio Ciudad de México, José aseguró que los colombianos no tienen como cultura dejar propina, al igual que los orientales. “En el sistema de México se tiene que dar cierto porcentaje de propina para el resto del personal del restaurante”, por lo que es su deber completarlo en caso de que le dejen propinas bajas o no dejen nada.
Por último, aseguró que su labor como mesero es “desgastante”, pues ha tenido jornadas laborales de hasta 14 horas, las cuales son poco redituables, sobre todo los días que hay partidos de la Copa Mundial.
Jesús Elías, quien labora como garrotero, afirmó que las propinas en esta temporada han sido “muy buenas”, entre lo que se reparte al personal y lo que le dan los llamados “padrinos” (personas que piden que un mesero en específico los atienda). “Solo un padrino me dio 500 pesos por estar al pendiente de su servicio y al mesero le dio 1000; cantidades exorbitantes, no”, resaltó.
La Copa Mundial ha traído diferentes escenarios para los meseros de la Ciudad de México, a pesar de que desde antes se había previsto que los establecimientos más beneficiados serían los que se encuentran cercanos al Estadio Azteca y en el Centro Histórico de la capital.