El pasado domingo 4 de enero, a tan solo unos días de la celebración del Día de Reyes, Ximena Figueroa volvió a colocarse en el centro de la conversación pública luego de que se diera a conocer que adquirió alrededor de mil Roscas de Reyes.
La compra se realizó en una sucursal de Costco, recién inaugurada en Zapopan, Jalisco, en la colonia El Vigía. Desde ese punto, las roscas fueron trasladadas en un tráiler de doble remolque con destino a Manzanillo, Colima, presuntamente con fines de reventa. La compra masiva provocó inconformidad entre clientes que acudieron al establecimiento y encontraron los estantes vacíos del tradicional pan.
La escena se repitió y volvió a generar polémica en redes sociales: carros llenos, vitrinas vacías y clientes inconformes. Ximena Figueroa, conocida popularmente como “la Reina del Costco”, acaparó nuevamente la tradicional Rosca de Reyes, dejando sin oportunidad de compra a decenas de familias que buscaban compartir el pan típico.
¿Quién es Ximena Figueroa?
Ximena Figueroa es una figura pública colimense que ha ganado notoriedad por distintos motivos. Recientemente fue reconocida como Miss Trans Nacional 2025, título que la colocó en el foco mediático a nivel nacional. Además, en años anteriores incursionó en la política al ser ex candidata a diputada local por el Partido Verde Ecologista de México, con el objetivo de convertirse en la primera mujer trans en competir por ese cargo en Colima.
Su presencia constante en redes sociales y su estilo directo han contribuido a que cada una de sus acciones genere conversación, aplausos y críticas por igual.
No es la primera vez
El caso no es nuevo. En enero del año pasado, Figueroa realizó una acción prácticamente idéntica: compró grandes cantidades de Roscas de Reyes en Costco para revenderlas posteriormente. En ese momento, el debate fue el mismo: ¿emprendimiento legítimo o abuso del sistema?
Aunque la compra a mayoreo no es ilegal y Costco no establece límites estrictos por cliente, la práctica fue duramente cuestionada por consumidores que se quedaron sin producto y tuvieron que buscar alternativas más costosas o simplemente prescindir de la tradicional rosca.
¿Visión empresarial o falta de empatía?
Para algunos, la acción de Ximena Figueroa refleja mentalidad emprendedora y aprovechamiento de una alta demanda estacional. Para otros, se trata de una práctica poco ética que afecta directamente a clientes comunes, familias que solo desean comprar una rosca para compartir en casa y que se encuentran con anaqueles vacíos por el acaparamiento que limita el acceso a un producto tradicional y obliga a pagar precios más altos en reventa.