El impacto de un misil a escasos metros de una zona residencial en Caracas no solo quedó registrado por una cámara de seguridad: también dejó casas dañadas, familias atemorizadas y una sensación de vulnerabilidad que persiste entre los vecinos.
El hecho ocurrió la madrugada del 3 de enero, cuando un proyectil —presuntamente lanzado por fuerzas estadounidenses en el marco de recientes acciones militares— golpeó un área urbana cercana a viviendas particulares. La explosión generó una fuerte onda expansiva que sacudió el sector y despertó a decenas de familias.
“Yo espero la pronta resolución del gobierno, ahora quedamos damnificados, desde ese día mis hijos, lloran que lloran, me dicen ´papá me quede sin casa” relato residente del sector, quien mostró los vidrios rotos y grietas en las paredes de su vivienda después del impacto.
Otra vecina mostrando su casa entre llantos mencionó, “traumático, fue traumático lo hicieron muy mal, debieron haberlo hecho de otra manera, nos asustaron”.
En las grabaciones difundidas en redes sociales se observa el instante exacto de la detonación, seguido de una columna de polvo y escombros elevándose sobre el barrio. Al amanecer, los daños eran evidentes: fachadas agrietadas, puertas desajustadas y techos afectados por la fuerza del estallido.
“Somos el daño colateral”, expresó Elena Vertíz, otra habitante de la zona.
El incidente se enmarca en una operación militar de gran escala ejecutada en Caracas, que incluyó explosiones y maniobras aéreas tras el arresto del presidente venezolano Nicolás Maduro y su traslado a Estados Unidos bajo cargos judiciales.
Aunque organismos de seguridad han confirmado daños materiales en distintos puntos de la ciudad, no se han emitido cifras oficiales sobre posibles víctimas civiles. Sin embargo, la tensión social ha aumentado, con familias evaluando abandonar temporalmente sus hogares.
El video del impacto y los testimonios de los afectados han reavivado el debate sobre los riesgos que enfrentan los civiles en conflictos armados urbanos, en un país que atraviesa uno de los momentos más críticos de su historia reciente.