“¡Voy a contestar el teléfono rojo!” fue lo que declaró la gobernadora María Eugenia Campos Galván, después de que la presidenta Claudia Sheinbaum denunció que la funcionaria no ha respondido sus llamadas para hablar sobre el caso de los agentes de la CIA en territorio mexicano.
El Gobierno de Chihuahua ha sido blanco de críticas después de que se dio a conocer que dos agentes de la CIA murieron en la entidad federativa luego de haber participado en un operativo en conjunto con la Agencia Estatal de Investigación (AEI) para desmantelar uno de los narcolaboratorios más grandes del país.
El Ejecutivo Federal mencionó que no tenía conocimiento de la presencia de dichos agentes en Chihuahua, por lo que intentó contactar a la gobernadora del estado para esclarecer los hechos; sin embargo, nunca tuvo respuesta de su parte.
En una conferencia de prensa, la presidenta Claudia Sheinbaum declaró que había llamado en distintas ocasiones a la gobernadora de Chihuahua para que le hiciera llegar los detalles de la operación; sin embargo, Maru Campos, perteneciente al Partido Acción Nacional (PAN), no atendió a su llamado. Sheinbaum remarcó que tuvo contacto con su jefe de oficina, pero es Campos quien tiene el deber de explicar el motivo por el cual los agentes de Estados Unidos entraron a México sin la autorización del Ejecutivo Federal.
Ante este hecho, Campos declaró a reporteros que se tenía que ir rápido para contestar el “teléfono rojo”, en referencia al señalamiento de la presidenta. Después de esta declaración, la gobernadora dejó el lugar sin dar ninguna explicación sobre su comentario.
En este acercamiento con medios de comunicación, Campos Galván fue cuestionada sobre este caso, a lo que contestó que no podía abundar en el tema, pues su administración se encontraba bajo investigación. Aseguró que en su labor como gobernadora ha actuado con “total transparencia”, que siempre se ha apegado al Estado de Derecho y que, además, ha combatido este “flagelo tan grave”, respecto a lo que el Ejecutivo Federal ha denunciado en cuanto a la presencia de agentes de la CIA en Chihuahua.
Es preciso remarcar que la Constitución mexicana estipula que no está permitida la operación de fuerzas extranjeras en el país y que el ingreso de dichos elementos debe contar con la aprobación del Senado de la República. En este caso, el Gobierno de Chihuahua jamás realizó la solicitud de ingreso de los dos agentes fallecidos.
La gobernadora Maru Campos aseguró que, a pesar de este hecho, ella continuará con el combate al crimen organizado y la delincuencia en el estado del norte del país. A los chihuahuenses les hizo llegar un mensaje de acompañamiento y reiteró su compromiso de trabajar para su bienestar.
En su mensaje también le preguntaron si después del suceso habría cambios dentro de su gabinete; la gobernadora comentó que no podía dar detalles en cuanto al tema. Sin embargo, por la mañana del 28 de abril, el fiscal general del estado, César Jáuregui Moreno, presentó su renuncia formal a su cargo. Detalló que la medida era para que las diligencias del caso se llevaran de la manera adecuada, ya que reconoció que hubo omisión de información que él debía garantizar en su cargo.
Por otro lado, con el fin de que se esclarecieran los hechos en cuanto a este caso, el Senado de la República extendió una invitación a la gobernadora para que compartiera los detalles sobre el ingreso de los agentes estadounidenses a México. La cita estaba prevista para el 28 de abril y se esperaba contar también con la presencia de César Jáuregui Moreno.
A pesar de la situación, la administración de María Eugenia Campos Galván rechazó la invitación a través de un comunicado. Se precisó que la acción se tomó para "salvaguardar el adecuado desarrollo de las diligencias en curso, evitando en todo momento comprometer información de carácter confidencial o clasificada, en resguardo de la propia investigación y de la seguridad nacional, así como la debida reserva y conducción institucional de la información".