El Instituto Nacional Electoral (INE) inició formalmente el periodo de revisión para determinar si cinco organizaciones ciudadanas podrán convertirse en nuevos partidos políticos nacionales. El proceso comenzó el 31 de marzo, fecha en la que el Consejo General del INE recibió las solicitudes formales y activó un plazo de 60 días hábiles para analizar si cumplen con todos los requisitos legales. La autoridad electoral deberá emitir una resolución a más tardar el 25 de junio de 2026 y, en caso de ser aprobadas, las nuevas fuerzas políticas obtendrán su registro oficial a partir del 1 de julio de 2026.
El proceso para la creación de nuevos partidos comenzó en enero de 2025, cuando decenas de organizaciones notificaron al INE su intención de participar. En total se registraron 91 avisos iniciales, pero tras desistimientos, solicitudes fuera de tiempo y organizaciones que no cumplieron con los requisitos, sólo cinco agrupaciones lograron llegar a la fase final de revisión.
Para poder solicitar el registro como partido político nacional, las organizaciones debieron cumplir varios requisitos establecidos en la ley electoral mexicana. Entre ellos, reunir al menos el equivalente al 0.26 por ciento del padrón electoral federal, lo que en este proceso equivale a 256 mil 30 afiliaciones válidas, además de realizar al menos 20 asambleas estatales o 200 asambleas distritales y presentar sus documentos básicos como estatutos, programa de acción y declaración de principios.
Una de las organizaciones que busca el registro es Interacción y Empatía para Todos A.C., que pretende constituirse como el Partido Interacción Empática. Esta agrupación se presenta como un movimiento ciudadano enfocado en la participación social y la construcción de políticas públicas basadas en la empatía y el diálogo social. Aunque es una de las organizaciones que logró llegar a la etapa final, es una de las menos conocidas a nivel nacional y su proceso de expansión política ha sido más reciente que el de otras agrupaciones en competencia.
Otra organización es Construyendo Sociedades de Paz A.C., que busca registrarse como Partido PAZ. Esta agrupación está relacionada con estructuras políticas que anteriormente formaron parte del Partido Encuentro Social y posteriormente del Partido Encuentro Solidario, ambos de orientación conservadora y con vínculos con sectores de iglesias evangélicas. Esta organización ha logrado reunir una base significativa de afiliados y presencia en distintos estados del país. Durante el proceso también enfrentó controversia cuando el Tribunal Electoral ordenó que dejara de utilizar las siglas CSP, ya que coincidían con las iniciales de la presidenta Claudia Sheinbaum, lo que podría generar confusión entre la ciudadanía.
México Tiene Vida A.C. es otra de las organizaciones que busca convertirse en partido político nacional. Este grupo se identifica con una agenda conservadora y provida. Su dirigente, el empresario Jaime Ochoa Hernández, ha señalado públicamente que una de sus principales banderas es la defensa de la vida desde la concepción. La organización reportó haber reunido más de 350 mil afiliaciones durante el proceso de conformación, superando el mínimo requerido por la ley electoral.
También participa Personas Sumando en 2025 A.C., organización que impulsa la creación del Partido Somos México. Este movimiento está vinculado con activistas y figuras que participaron en movilizaciones ciudadanas como la llamada Marea Rosa, así como con exintegrantes de partidos tradicionales, particularmente del PRD. La organización afirma haber realizado más de 200 asambleas distritales y haber reunido más de 257 mil afiliaciones para cumplir con los requisitos establecidos por el INE.
La quinta organización es la Agrupación Política Nacional Que Siga la Democracia, que pretende convertirse en el partido del mismo nombre. Este grupo surgió originalmente como una asociación que promovía ejercicios de participación ciudadana como la consulta de revocación de mandato impulsada durante el sexenio anterior y ha sido identificado con sectores cercanos al movimiento político de la llamada Cuarta Transformación.
El INE deberá revisar ahora la autenticidad de las afiliaciones, la legalidad de las asambleas realizadas por cada organización y el cumplimiento de todos los requisitos administrativos y financieros. Este proceso incluye la verificación de que no existan afiliaciones duplicadas o irregularidades en la recolección de firmas. Sólo aquellas agrupaciones que superen estas revisiones obtendrán el registro como partidos políticos nacionales.
Si alguna de estas organizaciones obtiene el registro, podrá participar por primera vez en elecciones federales a partir del proceso electoral de 2027. Sin embargo, la legislación electoral establece que los nuevos partidos no pueden participar en coaliciones durante su primera elección y deben obtener al menos el 3 por ciento de la votación nacional para conservar su registro, lo que representa uno de los principales retos para las nuevas fuerzas políticas que buscan integrarse al sistema partidista mexicano.