El caso del feminicidio de Edith Guadalupe Valdes Zaldivar, quien era tan solo una joven de 21 años, que perdió la vida tras acudir a una cita, para una entrevista de trabajo en un edificio ubicado en la avenida Revolución de la Alcaldía Benito Juárez en la Ciudad de México, se ha convertido en uno de los casos más mediáticos y que ha provocado más indignación por las condiciones en las que se generó.
La joven Edith, salió de su casa en la alcaldía Iztapalapa con la intención de asistir a una supuesta entrevista de trabajo en un edificio ubicado en el número 829 de la avenida Revolución de la alcaldía Benito Juárez, este pasado 15 de abril, sin saber que no volvería a salir del mismo con vida.
Tras que su familia perdiera contacto con ella, ese mismo día decidieron acudir a la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México con la intención de presentar el reporte de desaparición de la joven, sin embargo ellos mismos han acusado y exhibido que al acudir a la instancia fueron víctimas de una cadena de omisiones y retrasos en la activación de la búsqueda desde las primeras horas de la desaparición de Edith.
Ante la falta de respuesta por parte de las autoridades, los amigos y familiares de Edith realizaron por su propia cuenta la investigación y las labores de búsqueda, además de ejercer presión social por medio de bloqueos en vialidades con el fin de exigir que la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México interviniera en el lugar.
Finalmente, tras días de desesperación y búsqueda por parte de los familiares de Edith, su cuerpo fue localizado sin vida, oculto en el sótano del mismo edificio la madrugada del 17 de abril, confirmando que Edith nunca salió del lugar.
Este caso que ha expuesto las deficiencias, la ineptitud y la corrupción que corroe a la Fiscalía de la Ciudad de México; ha tenido una respuesta por parte de las autoridades variada, por un lado la jefa de Gobierno Clara Brugada, condenó la muerte de Edith y llamó a la Fiscalía a investigar el caso con prontitud y rigor además de investigar y sancionar de igual manera a los responsables de cualquier irregularidad por parte de las autoridades.
Mientras que la titular de la Fiscalía General de la Justicia, Bertha Alcalde Luján también reprobó la forma en la que los funcionario de la fiscalía atendieron el caso, además de reconocer que se cometieron errores en los procesos de investigación del caso e hizo hincapié en que los responsables de los retrasos en las investigaciones así como los que intentaron pedir un soborno económico a los familiares para “acelerar” las investigaciones, serán separados de sus cargos y funciones.
Ahora el caso es investigado por la Fiscalía bajo el protocolo de Feminicidio, debido a que la necropsia del cuerpo reveló que Edith fue asesinada con un desarmador que perforó su cuerpo a la altura de los pulmones, provocando que se desangrara y posteriormente perdiera la vida.
La noche del 17 de abril, elementos de la Policía de Investigación detuvieron como presunto responsable del crimen a Juan Jesus “N’ de 24 años, quien trabajaba como vigilante del mismo edificio donde perdió la vida Edith, desde hace 3 meses supuestamente; y de acuerdo con las primeras indagatorias hubo un altercado entre él y la víctima que terminó en una agresión.
Juan Jesus “N” ya fue vinculado a proceso, pero su audiencia fue aplazada para que la defensa presentara pruebas adicionales dentro de las que se presume se encuentra un video.
La familia del detenido ha argumentado desde el primer momento que Juan Jesus “N” es inocente, inclusive su abogado aseguró que su cliente fue golpeado al momento de su detención.
Sin embargo, la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México ha asegurado que la imputación por feminicidio en contra de Juan Jesus “N” está sustentada en pruebas y datos sólidos; por medio de un comunicado oficial la fiscalía afirmó que “no se fabrican culpables” y reitero que todo está respaldado por pruebas.
Como si el caso no fuera ya lo suficientemente complicado, en redes sociales comenzó a circular un video captado por las cámara de seguridad del elevador del mismo edificio 829 de la avenida Reforma, pero con fecha del 7 de abril, en donde se puede observar a un hombre mayor, quien presuntamente sería “Humberto Otazú” un juez de Paraguay y quien ha sido señalado de citar a jóvenes en el mismo edificio; acosando a una mujer joven.
Por este motivo muchos han señalado que posiblemente se esté culpando a la persona incorrecta por este crimen, ya que los mismos vecinos de la zona han indicado que el edificio era recurrente la presencia de mujeres jóvenes que ingresaban acompañadas de un hombre mayor.