Un ciberataque sin precedentes contra los sistemas internos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) puso al descubierto no sólo la vulnerabilidad digital de la institución, sino también documentos que evidencian plagios académicos, denuncias por acoso y presuntos casos de abuso de autoridad. El hackeo, que tuvo lugar entre el 31 de diciembre de 2025 y el 1 de enero de 2026, comprometió servidores clave de la Secretaría de Desarrollo Institucional (SDI), así como correos y datos sensibles de miles de estudiantes, académicos y trabajadores.
Expertos en ciberseguridad identificaron al actor conocido como ByteToBreach como responsable de la intrusión masiva, logrando acceso total a los servidores de la universidad y exponiendo correos electrónicos, credenciales cifradas, documentos administrativos y comunicaciones privadas. Los archivos filtrados superan los 380,000 registros incluyendo información que había sido reportada como confidencial.
Entre los documentos revelados, destacan casos sensibles de conducta institucional. Son especialmente alarmantes las comunicaciones internas que mencionan denuncias de acoso y conductas inapropiadas contra el director de la sede de la UNAM en Canadá, quien habría sido acusado de presentarse en estado de ebriedad en instalaciones universitarias y de crear un ambiente de trabajo tóxico.
Además, la filtración evidenció que la universidad otorgó en 2025 una patente sobre regeneración dental que había sido objeto de denuncias por presunto plagio desde junio de 2024, lo que plantea dudas sobre los procesos de revisión académica y la transparencia en el reconocimiento de propiedad intelectual.
El ataque no es un hecho aislado en la historia reciente de la UNAM. Investigaciones previas reportaron otras intrusiones, incluida la extracción de más de 2.3 millones de archivos y correos electrónicos del Instituto de Investigaciones en Matemáticas Aplicadas y en Sistemas (IIMAS) por un ciberdelincuente autodenominado Lord Peña, quienes expuso datos sensibles como transferencias bancarias y comunicaciones privadas.
Expertos han cuestionado la estrategia de seguridad digital de la institución, que según reportes externos mantiene una calificación de riesgo medio en su postura de protección de información.
Las revelaciones ponen en entredicho la integridad académica y la gestión interna de la UNAM, obligando a las autoridades universitarias a enfrentar un escrutinio sin precedentes sobre sus prácticas internas, el manejo de denuncias por malas conductas y la protección de datos personales de su comunidad.