La investigación por la muerte de un menor de dos años, cuyo cuerpo fue localizado en condiciones estremecedoras sobre la carretera Juárez–Casas Grandes, en Ciudad Juárez, dio un giro aún más perturbador: no solo sus padres fueron detenidos, sino también sus abuelos maternos.
De acuerdo con reportes iniciales de la Fiscalía General del Estado de Chihuahua, el menor falleció a causa de un traumatismo craneoencefálico, es decir, un golpe severo en la cabeza. No obstante, hasta el momento no se ha esclarecido públicamente cómo ocurrió la agresión ni quién la provocó directamente.
El hallazgo se registró cuando un recolector de materiales encontró el cuerpo del niño dentro de un costal y envuelto en una cobija, abandonado en un terreno cercano a la carretera. En un inicio, la víctima no fue identificada, por lo que las autoridades difundieron información para dar con sus familiares.
Días después, una mujer —presuntamente la abuela— acudió a reconocerlo, pero no logró ubicar a los padres, lo que encendió las alertas. A partir de ello, las investigaciones llevaron a la detención de la madre y su pareja sentimental, señalado como padrastro del menor, quienes fueron localizados en la zona conocida como “Los Kilómetros” en Ciudad Juárez.
Según la Unidad de Delitos Contra la Vida, los imputados habrían agredido al niño en múltiples ocasiones utilizando objetos contundentes. El dictamen forense estableció que el menor murió luego de que un fuerte golpe en el abdomen le provocara una lesión en el hígado, desencadenando una hemorragia interna que su cuerpo no pudo soportar. Los hechos habrían ocurrido entre el 2 y el 4 de marzo en un domicilio de la colonia Lucio Blanco.
Con base en los datos de prueba, un juez de control determinó que ambos enfrenten el proceso bajo prisión preventiva, además de fijar un plazo de cuatro meses para el cierre de la investigación complementaria.
Posteriormente, se confirmó la detención de los abuelos maternos, quienes serían investigados por presunto encubrimiento, al haber ocultado información o ayudado a evadir la acción de la justicia. Con ello, suman cuatro personas detenidas.
El caso ha generado profunda indignación social por la brutalidad del crimen y la posible implicación directa del entorno familiar. Mientras continúan las diligencias, las autoridades buscan esclarecer qué ocurrió en las horas previas a la muerte del menor y fincar responsabilidades con precisión.