En México, entre el 18% y el 20% de los niños que son diagnosticados con cáncer no pueden recibir atención adecuada debido a la falta de servicios oncológicos pediátricos especializados dentro de las instituciones públicas de su lugar de origen. Esta situación ha obligado a las familias de los pacientes a migrar a otras ciudades del país, así como a asumir gastos que, a veces, son impagables.
Según los datos de Casa de la Amistad para Niños con Cáncer (CLDA), al año se detectan siete mil casos de cáncer infantil en México, pero la concentración de hospitales especializados se encuentra en sólo algunas ciudades, lo que provoca una barrera para poder acceder a la atención requerida y a tratamientos oportunos.
De acuerdo con CLDA, los costos de atención del cáncer infantil oscilan entre los 450 mil y los dos millones de pesos en periodos de dos a cinco años. Esto sin considerar los gastos de transporte, hospedaje y alimentación para los pacientes que tienen que trasladarse a otras entidades para recibir atención médica especializada.
En el informe anual 2025 de CLDA, se precisó que de los 7 mil nuevos pacientes de cáncer infantil, 4 mil 557 se atendieron en instituciones como IMSS, ISSSTE, Pemex y hospitales privados; 2 mil 555 fueron atendidos en el Sector Salud; sin embargo, la mitad de estos fueron canalizados a CLDA.
La Casa de la Amistad es una institución de asistencia privada que brinda servicios gratuitos de hospedaje, alimentación, traslado a hospitales, ropa, despensa, apoyo emocional y educativo a niños que padecen cáncer.
El problema del poco acceso a servicios dignos de salud se agrava en comunidades rurales o de difícil acceso, por lo que, para las familias que tienen a un paciente con cáncer, esto implica modificar completamente su dinámica familiar, así como dejar sus empleos, trasladarse a grandes ciudades y asumir gastos adicionales a los que ya tenían contemplados dentro de su familia.
Enrique López, asesor médico de CLDA y coordinador de Atención Oncológica en el IMSS, señaló que la detección temprana y el apego estricto al tratamiento son clave para aumentar las posibilidades de supervivencia de los pacientes con cáncer. En México, la sobrevida promedio de un niño con cáncer es del 57%, por debajo de países desarrollados que presentan entre 80% y 90%.
Sobre las deficiencias que tiene el sistema de salud mexicano para atender esta enfermedad, la Casa de la Amistad hizo un llamado para fortalecer la difusión de los síntomas de alerta, además de ampliar la cobertura de servicios oncológicos pediátricos, para evitar que la ubicación geográfica sea una causa de que los niños no sean atendidos de manera digna.