Ernesto Ruffo Appel, exgobernador de Baja California, fue detenido por la Fiscalía General de la República (FGR) en Ensenada. El exservidor público fue señalado por los presuntos delitos de delincuencia organizada y contrabando de combustible. De acuerdo con las autoridades, su detención desencadenó la caída de la mayor red de huachicol del país, pues provocó un daño al erario público de más de 4 mil millones de pesos.
La fiscal general de la República, Ernestina Godoy, explicó que la red encabezada por Ruffo Appel introducía gasolina y diésel desde Texas, declarando solo el 10% de los hidrocarburos que transportaban en carros tanque de ferrocarril. El daño al erario, de más de 4 mil millones de pesos, fue provocado entre enero y julio de 2025.
En la investigación desarrollada por la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada se identificó a esta red como “la más grande de contrabando de combustible detectada hasta el momento”. La operación para desarticularla también incluyó la detención de Thompson Navarro, hijo del empresario Ricardo Thompson Ramírez.
¿Cuál era el modus operandi de la mayor red de huachicol?
De acuerdo con la investigación de la fiscalía, la red adquiría los hidrocarburos en refinerías de Texas, Estados Unidos; posteriormente cruzaban la frontera hacia México a través de las aduanas de Nuevo Laredo, Ciudad Camargo, Matamoros y Reynosa. Ahí las empresas presentaban declaraciones con volúmenes por debajo de lo que realmente transportaban.
Godoy detalló que cada carro tanque en los que esta red transportaba los hidrocarburos tenía capacidad para 110 mil litros; no obstante, el grupo encabezado por Ruffo solo reportaba 10 mil litros al pasar por aduanas, es decir, apenas el 10% de la carga real. Los demás litros ingresaban a territorio nacional sin registro fiscal ni aduanero.
Una vez en México, los hidrocarburos eran transportados en carros tanque de ferrocarril y llegaban principalmente a Coahuila, Durango y Zacatecas. Se determinó que, en total, se repartieron aproximadamente 15 millones 299 mil 830 litros de combustible que no fueron declarados.
La red funcionaba porque su origen estuvo vinculado a una empresa fundada por Ruffo Appel, relacionada con servicios portuarios, dragados y operaciones en puertos; posteriormente, la organización amplió sus actividades a la importación de derivados del petróleo. Además, contaba con la participación de agentes aduanales y personal autorizado.
De acuerdo con la fiscalía, el operativo también incluyó 25 órdenes de aprehensión en contra de operadores logísticos y servidores públicos del sistema de aduanas. Esta investigación de la FGR se sustentó en dictámenes periciales, entrevistas, diligencias y análisis científico de la información.
En la investigación se documentaron 4 mil 238 operaciones de importación relacionadas con esta red en un periodo de tan solo seis meses. Se indicó que, para el diésel, los volúmenes reales introducidos al país fueron diez veces más de lo autorizado, mientras que para la gasolina representaron tres veces más de lo declarado.