La alcaldesa de Acapulco, Abelina López Rodríguez, se encuentra nuevamente en el centro de la conversación pública tras confirmar su intención de competir por la gubernatura de Guerrero en 2027, en medio de una serie de polémicas recientes que han marcado su administración y su relación con actores políticos de su propio partido, Morena.
Apenas dos días antes de que se registrara un incidente durante la Asamblea de los Comités de Defensa de la Cuarta Transformación y la toma de protesta de los Consejos Municipales de Morena, realizada el 26 de abril en Acapulco, la propia alcaldesa hizo público su interés en contender por la gubernatura estatal. Este anuncio se dio en un contexto de tensiones internas dentro del movimiento, las cuales quedaron evidenciadas durante el evento partidista.
La asamblea, que tenía como objetivo fortalecer la estructura territorial de Morena en Guerrero, fue suspendida luego de que un grupo reducido de trabajadores del ayuntamiento de Acapulco y actores políticos presuntamente vinculados a la alcaldesa interrumpiera el acto con abucheos y consignas. La situación escaló al punto en que la senadora Beatriz Mojica tuvo que ser retirada del lugar en medio del descontento, reflejando fracturas internas y disputas por el control político en la entidad.
Este episodio se suma a una cadena de controversias que han rodeado a la administración municipal encabezada por Abelina López. Días antes, la alcaldesa ya enfrentaba cuestionamientos derivados de las declaraciones de Saskia Niño de Rivera, fundadora de la organización Reinserta, quien denunció públicamente un presunto desvío de recursos destinados al albergue “Villa de las Niñas”, operado por el sistema DIF municipal.
Las acusaciones generaron una fuerte reacción mediática y política, pues señalaban posibles irregularidades en el manejo de donativos dirigidos a una población vulnerable. En respuesta, la alcaldesa negó los señalamientos y aseguró que los recursos se ejercieron conforme a la normativa, aunque el tema abrió un nuevo frente de crítica hacia su gestión.
En conjunto, estos acontecimientos colocan a Abelina López en una posición compleja de cara a sus aspiraciones políticas. Por un lado, su interés en escalar hacia la gubernatura de Guerrero la proyecta como una figura relevante dentro de Morena en el estado; por otro, las disputas internas evidenciadas en la asamblea, así como las polémicas recientes en torno a su administración, podrían influir en la percepción pública y en el respaldo político que logre consolidar en los próximos años.
Además, el escenario interno de Morena en Guerrero apunta a una contienda que podría ser más competida de lo previsto, ya que la propia Beatriz Mojica también perfila como una posible aspirante a la candidatura para la gubernatura, lo que anticipa una disputa relevante dentro del partido.