Alejandro Encinas, representante permanente de México ante la Organización de los Estados Americanos (OEA) y exsubsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración de la Secretaría de Gobernación (SEGOB), compartió en sus redes sociales un documento en el que se acreditó que entre los 43 estudiantes de Ayotzinapa, desaparecidos en 2014, había personal militar infiltrado.
En el documento mostrado por una de las piezas clave de la Comisión para la Verdad y el Acceso a la Justicia en el Caso Ayotzinapa, se recordó que uno de los estudiantes desaparecidos, identificado como Julio César López Patolzin, acudió a la Normal Rural “Raúl Isidro Burgos” para fungir como una “fachada” y transmitir información sobre las movilizaciones de los normalistas.
El texto, titulado Ayuda para la memoria, señala: “respecto al órgano de búsqueda de información con fachada de alumno en la Escuela Normal Rural ‘Raúl Isidro Burgos’, de Ayotzinapa, Mpio. de Tixtla, Gro.”. El documento está fechado el 21 de octubre de 2014, casi un mes después de la desaparición, y se describe como una “ampliación de información”.
En él se indicó que López Patolzin “realizó su examen de evaluación para la selección y seguimiento del personal que labora en áreas sensibles dentro del sistema de inteligencia militar” y que tres días después su selección fue aprobada.
Otro de los documentos publicados por Encinas es un “contrato de reclutamiento” de López Patolzin, quien se desempeñaba como soldado de infantería bajo las órdenes del coronel Salvador Gutiérrez Vázquez, del 50 Batallón de Infantería.
Se detalló que el 21 de enero de 2014, al iniciar sus labores en el “Pelotón de Información”, fue asignado al municipio de Tixtla, Guerrero, para realizar actividades como órgano de búsqueda. Posteriormente, el 6 de junio del mismo año, comenzó sus trámites de ingreso a la Normal Rural y el 20 de agosto inició su formación en la institución.
Los documentos refieren que el 26 de septiembre, día en que los normalistas fueron desaparecidos, López Patolzin realizaba funciones como Órgano de Búsqueda de Información (OBI) dentro de la Normal de Ayotzinapa. Ese mismo día, otro OBI reportó que alrededor de las 18:30 horas los estudiantes se trasladaron en autobuses hacia Iguala, Guerrero.
Por la madrugada del 27 de septiembre de 2014, “se tuvo conocimiento de que los estudiantes normalistas que habían salido a la ciudad de Iguala, Gro., habían tenido un altercado con la policía municipal del referido municipio”, se detalló posteriormente.
Una vez que se informó sobre la desaparición de los estudiantes, los superiores del militar presuntamente infiltrado intentaron localizarlo a través de su celular, pero no obtuvieron éxito. Señalaron que, por cuestiones de seguridad y para no revelar su identidad, dejaron de marcarle, esperando que él se comunicara.