El Instituto Nacional Electoral (INE), encabezado por Guadalupe Taddei, ha dado de baja a 836 profesionales de sus oficinas centrales en lo que va del año. Entre los despedidos se encuentran verificadores, técnicos, analistas y asesores de área, lo que ha provocado retrasos en sus labores ordinarias; un ejemplo de ello es el retraso en la emisión de credenciales para votar y la falta de innovación en algunos sistemas.
De acuerdo con información obtenida por El Universal, desde el 1 de enero el INE dio de baja a 265 trabajadores por proyecto y a 566 por honorarios, es decir, 831 despedidos de las oficinas centrales del órgano electoral.
La investigación reveló que las áreas más afectadas por las bajas de personal por honorarios son la Unidad Técnica de Transparencia y Protección de Datos Personales, con 195 bajas; la Dirección Ejecutiva de Prerrogativas y Partidos Políticos, con 79; y la Unidad Técnica de Servicios de Informática, con 67 casos.
Por su parte, los despidos de personal por proyecto afectaron principalmente a la Dirección Jurídica, con 21 bajas, y a la Subdirección de Producción, Logística y Distribución de la Credencial para Votar, con 20 personas despedidas. Además, cinco trabajadores adscritos al Servicio Profesional Electoral fueron dados de baja.
Entre los despedidos se encuentran técnicos, verificadores, analistas y asesores de áreas especializadas, incluyendo al jefe del Departamento de Recursos Humanos, de Consulta y de Servicios Especializados; la jefa del Departamento de Asuntos Jurídicos; y la del Departamento Contable y Cuenta Pública.
En los últimos meses, el INE enfrentó una crisis sin precedentes, pues el tiempo de entrega de credenciales para votar aumentó de solo cinco días hasta 30. Actualmente se ha normalizado a 12 días, aunque aún no se ha reducido más.
En contraste con los despidos, el INE reportó que en lo que va del año se han firmado 2 mil 719 contratos, la mayoría de personal que renueva sus contratos cada mes. En algunos casos, trabajadores han firmado hasta cinco contratos en lo que va de 2026.
Algunos exconsejeros del INE señalaron que varias bajas ocurrieron debido a la conclusión de proyectos, aunque reconocieron que hay despidos preocupantes en áreas clave, sobre todo con el proceso electoral de 2027 en puerta.
“En general afecta que el personal técnico especializado con experiencia se renueve, sobre todo en esos volúmenes, porque al no ser uno o dos, sino muchos, se pierde (...) la experiencia acumulada y en la función electoral eso es fundamental porque funciona como una especie de ‘memoria institucional’”, explicó Lorenzo Córdova, expresidente del INE.