El Senado de la República avaló la nueva Ley General del Bienestar, Cuidado y Protección de los Animales con 115 votos a favor, con la que se establece que las 32 entidades federativas están obligadas a instruir operativos contra el maltrato de seres sintientes. Algo que llamó la atención sobre esta legislación fue que Adán Augusto, senador morenista, fue el único que emitió un voto negativo; sin embargo, no explicó sus razones para estar en contra.
Dicha ley contempla otorgar el derecho a la reparación del daño a los animales que han sufrido la crueldad humana, prohíbe el transporte de seres sintientes en hacinamiento, dejar a animales de compañía dentro de un automóvil, así como obligar a los gobiernos estatales a instruir operativos en contra de las peleas de perros y gallos, corridas de toros y jaripeos.
La ley busca fortalecer la tutela de los animales, establecer políticas públicas educativas y la coordinación entre las dependencias correspondientes. Dicho ordenamiento contiene 125 artículos distribuidos en seis títulos. Además, dispone la creación de un sistema de planeación y seguimiento, un Registro Nacional de Animales de Compañía y un padrón de personas infractoras.
Dentro de las obligaciones mínimas que se estipulan en la legislación está que quienes tienen animales bajo su cuidado deben proporcionarles alimentación, agua, atención veterinaria, alojamiento adecuado, estimulación física, social y mental, una identificación, así como medidas de seguridad.
La Ley del Bienestar Animal estipula la prohibición de conductas relacionadas con cualquier tipo de maltrato, crueldad, abandono, dolor, sufrimiento o afectaciones hacia el bienestar de los seres sintientes. Además, contiene prohibiciones específicas como la zooerastia, que se define como la realización de abusos sexuales en contra de animales.
Otro de los temas que aborda la nueva legislación es el comercio, pues dispuso que la venta de ejemplares se debe realizar en establecimientos autorizados y registrados bajo criterios de bienestar, responsabilidad y trazabilidad. Estos mismos deben garantizar condiciones adecuadas de salud y alojamiento, revisión veterinaria, identificación animal e información para las personas que los compren.
La Ley General del Bienestar, Cuidado y Protección Animal tiene como fin establecer con claridad cuáles son las responsabilidades que corresponden al gobierno de nivel federal, estatal, municipal y local, así como estipular quién es el encargado de inspeccionar, vigilar y coordinar las acciones en materia del cuidado de seres sintientes.
El Senado de la República emitió 115 votos a favor para avalar la nueva legislación; sin embargo, la única persona que se colocó en contra fue el senador de Morena, Adán Augusto López. A pesar de haber sido el único en posicionarse en contra de la ley, no dio declaraciones sobre el tema y evitó tener un encuentro con medios de comunicación, como lo ha hecho desde hace meses.
Tras la aprobación de la Ley del Bienestar Animal, Alicia Bárcena, titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, la destacó como un gran avance sobre el reconocimiento de los animales. “Yo creo que es una ley muy novedosa, es una ley única”, puntualizó Bárcena.