El secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard Casaubón, afirmó que el escenario menos favorable para el país en la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) no implica una ruptura o cancelación del acuerdo, sino que este permanezca vigente durante un periodo de diez años, pero sujeto a un esquema de revisiones de carácter anual.
En conferencia, el funcionario federal descartó la posibilidad de que el gobierno de Estados Unidos abandone el tratado comercial en el corto plazo. Ebrard Casaubón explicó que, de acuerdo con las cláusulas institucionales del propio acuerdo, cualquier país que tenga la intención de retirarse de manera unilateral debe notificarlo formalmente con un mínimo de seis meses de anticipación a los socios comerciales, una situación jurídica que no ha ocurrido hasta la fecha por parte de ninguna de las tres naciones firmantes.
Por tal motivo, el secretario reiteró que la hipótesis de una salida inmediata estadounidense no existe en el panorama actual. El titular de la Secretaría de Economía adelantó que el próximo miércoles 1 de julio, fecha en que se conmemora el sexto aniversario de la entrada en vigor del T-MEC, los tres países integrantes deberán formalizar sus posturas mediante la entrega de una carta oficial firmada por sus respectivos jefes de Estado.
El funcionario adelantó que México presentará una misiva firmada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, en la cual se manifestará de manera formal la postura del gobierno mexicano a favor de extender la vigencia plena del tratado por un periodo de 16 años, lo que prolongará su validez hasta el año 2042.
Respecto a la ruta legal del acuerdo, el secretario puntualizó que, si alguno de los socios comerciales rechaza la propuesta de extensión por 16 años, el mecanismo automático del T-MEC establece que el tratado se mantendrá vigente por un plazo mínimo de diez años (hasta el año 2036), pero bajo la condición de abrir mesas de revisión con una periodicidad anual para evaluar el cumplimiento de los acuerdos en distintas materias.
Ebrard advirtió que este esquema de evaluación anual representa el escenario menos óptimo, debido a que introduce un factor de incertidumbre para los flujos de inversión extranjera. El funcionario argumentó que sectores estratégicos como el automotriz, el siderúrgico y el de la manufactura pesada operan bajo proyectos de planeación y desarrollo que requieren certidumbre a largo plazo para el cumplimiento de las reglas de origen y contenido regional.
Ante la posibilidad de este escenario, adelantó que el objetivo de México será delimitar cuáles sectores productivos quedarían exentos de las revisiones anuales para proteger la estabilidad comercial de la región.
El inicio del proceso de negociación arrancará con una reunión virtual el 1 de julio entre Ebrard, el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, y funcionarios de Canadá, a la que seguirá una ronda de encuentros presenciales en territorio mexicano programada para el 20 de julio de 2026.