Conductores que circulan de manera cotidiana por la autopista México-Pachuca y otras vialidades del Estado de México han expresado un creciente temor por el actuar de un grupo de presuntos agentes ministeriales que, según denuncias ciudadanas difundidas en redes sociales y medios locales entre finales de diciembre de 2025 y enero de 2026, estarían extorsionando y hostigando a automovilistas, inclusive fabricando delitos para forzar pagos o detenciones arbitrarias.
Los denunciantes aseguran que estas personas, que se identifican como elementos de la Policía de Investigación (PDI) de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM), operan principalmente a bordo de un vehículo Dodge Charger color blanco con matrícula LHG-728-C, un automóvil con características similares a los utilizados por la Guardia Nacional o por corporaciones policiales, lo que ha generado confusión y alarma entre quienes transitan por esta autopista.
De acuerdo con los testimonios recogidos, estos presuntos agentes detienen vehículos de manera irregular en distintos puntos, no solo en la autopista México-Pachuca sino también en tramos cercanos como Cuautitlán Izcalli, Coacalco, Ecatepec y Tecámac, así como otras importantes rutas de la zona. En los videos que circulan en redes sociales se observa al Charger siguiendo a vehículos particulares, realizando maniobras que muchos consideran intimidatorias y hostiles, y en algunos casos, los conductores relatan que al no detenerse inmediatamente son seguidos.
Los automovilistas afectados han relatado que estas supuestas detenciones culminan con la exigencia de dinero a cambio de evitar un supuesto procedimiento legal o de dejar continuar el viaje, o incluso con la amenaza de acusarlos de delitos inventados, como faltas administrativas no existentes, posesión de sustancias o irregularidades vehiculares. Una de las denuncias virales indica que un conductor, tras ser interceptado en un establecimiento comercial, fue revisado en su teléfono celular por estos sujetos y que personas cercanas a él habrían sido detenidas bajo pretextos como no tener placas actualizadas en el Registro Público Vehicular (Repuve), exigiéndole luego 45 mil pesos para no iniciar una carpeta por ataques a las vías de comunicación, bajo amenaza de incriminación con droga.
El modo de operación que describen quienes han difundido videos y testimonios es consistente: un vehículo con torreta y apariencia policial que se acerca a un conductor de forma sorpresiva, exige que se detenga, presenta alguna supuesta falta (a veces sin justificación clara) y posteriormente obliga a la víctima a brindar dinero o documentos bajo amenaza de presentarlos ante la Fiscalía o de iniciar un procedimiento penal.
La viralización de estos contenidos ha generado una ola de preocupación entre los usuarios de estas vías, quienes han llegado a afirmar que estos hechos constituyen un patrón sistemático y que este grupo actúa con una aparente “protección” dentro de la Fiscalía, aún cuando no hay confirmación de acciones oficiales que respalden esa percepción.
Hasta el momento ninguna autoridad ha emitido un pronunciamiento oficial específico sobre estas nuevas denuncias, ni la FGJEM ni otra instancia estatal o federal han confirmado investigaciones formales sobre el grupo señalado, aunque en episodios previos de impostores haciéndose pasar por policías o agentes se han registrado detenciones y operativos en la misma autopista en años anteriores.
Si circulas por estas rutas y presencias actividades sospechosas, las recomendaciones de especialistas en seguridad son no detenerse en lugares aislados, grabar el hecho sin ponerte en riesgo y reportar inmediatamente cualquier abuso ante las autoridades correspondientes o a través de las líneas de denuncia ciudadana, evitando ofrecer dinero o datos personales a desconocidos que se identifiquen de forma irregular.