La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, rechazó la invitación del Senado a acudir al recinto para aclarar los detalles del caso de los dos agentes estadounidenses adscritos a la CIA, que fallecieron luego de participar en el desmantelamiento de uno de los narcolaboratorios más grandes del país. Los senadores oficialistas aseguraron que su no asistencia era un “desacato político”.
Maru Campos estaba citada a comparecer en el Senado el pasado 28 de abril, sin embargo, el mismo día la Gobernadora de Chihuahua, perteneciente al Partido Acción Nacional (PAN) anunció que no asistiría a la Cámara Alta del Poder Legislativo. En su mensaje, aseguró que lo hizo para "salvaguardar el adecuado desarrollo de las diligencias en curso, evitando en todo momento comprometer información de carácter confidencial o clasificada” del caso.
Después de que Campos dejó plantados a los Senadores, varios legisladores de Morena y sus aliados se posicionaron en contra de su decisión. El senador Javier Corral fue quien calificó dicha acción como un “desacato político”. Aseguró que esto expuso “el desdén que la incompetencia y el fracaso de su gobierno brinda a la república”.
En su discurso, Corral señaló que el exfiscal César Jauregui Moreno, quien renunció a su cargo el mismo 28 de abril, había declarado que existió una omisión de información por parte de la Fiscalía General del Estado (FGE) de Chihuahua; por lo que era necesario que la Gobernadora se presentara ante el Senado.
Sobre la defensa de los partidos de oposición hacia el Gobierno estatal encabezado por Maru Campos, el senador Gerardo Fernández Noroña aseguró que están defendiendo a una administración que violó la Constitución Mexicana, ya que en ella está estipulado que ningún elemento de seguridad extranjero puede operar en territorio nacional. Noroña calificó este acto como “traición a la patria y al pueblo de México”.
Además, anunció que la Fiscalía General de la República ya inició investigaciones contra el Gobierno de Chihuahua. Por su parte, Martha Lucía Micher Camarena, también senadora de Morena, no descartó la posibilidad de que se lleve a cabo un juicio político en contra de Maru Campos por parte de la Cámara de Diputados.
Quien también habló sobre el caso fue Manuel Velasco, senador y líder de la bancada del Partido Verde. Mencionó que respetaba la postura de la Gobernadora y destacó que mantuvo contacto con ella a través de una aplicación de mensajería instantánea.
Velasco dijo que él cree que “la gobernadora se equivocó” y recalcó que para ella era conveniente acudir a la cita con el Senado, aseguró que le hubiera servido contar con ese espacio para dar la información que ella tiene sobre el suceso ocurrido en Chihuahua.
Por el contrario, en defensa de la Gobernadora de Chihuahua salió el senador Ricardo Anaya quien dijo que lo que estaban condenando en el Senado era que la obtención de información de la CIA para lograr el desmantelamiento de uno de los narcolaboratorios más del país y que está vinculado al Cártel de Sinaloa.
Claudia Edith Anaya, senadora del Partido Revolucionario Institucional, cuestionó “¿qué tan salvaguardada está la defensa nacional, si el Centro Nacional de Inteligencia ya no está informando a la presidenta de la presencia de agentes extranjeros?”
Maru Campos, después de rechazar la invitación del Senado de la República aseguró que su Gobierno está dispuesto a colaborar con las autoridades federales correspondientes en estricto apego a las leyes mexicanas, una vez que las condiciones del proceso lo permitan.