El director de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), Terrance Cole, afirmó que el combate contra el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) representa actualmente la principal prioridad de la agencia, debido a su papel en la producción y tráfico de fentanilo hacia territorio estadounidense.
La declaración fue realizada en un mensaje difundido el 24 de junio por los canales oficiales de la DEA, donde Cole aseguró que ambos grupos criminales son responsables de alimentar una crisis de salud pública sin precedentes en Estados Unidos. El funcionario señaló que el fentanilo ha destruido familias, afectado comunidades enteras y representado uno de los mayores desafíos para las autoridades de seguridad en los últimos años.
Cole sostuvo que la DEA mantendrá sus esfuerzos enfocados en desmantelar las redes de tráfico operadas por el Cártel de Sinaloa y el CJNG, organizaciones que la agencia identifica como los principales motores de la cadena global de suministro de drogas sintéticas. Esta postura coincide con documentos oficiales de la DEA y testimonios presentados por el propio funcionario ante el Senado estadounidense, donde ha señalado que ambos cárteles son responsables de gran parte del flujo de fentanilo que llega a Estados Unidos.
La DEA ha sostenido que el fentanilo continúa siendo la principal amenaza en materia de drogas para Estados Unidos debido a su alta potencia y a la facilidad con la que puede ser mezclado con otras sustancias ilícitas. De acuerdo con la agencia, el Cártel de Sinaloa y el CJNG controlan gran parte de la producción y distribución de este opioide sintético mediante redes que operan en ambos lados de la frontera.
Durante 2025 y 2026, la administración estadounidense reforzó su estrategia contra estas organizaciones criminales. En febrero de 2025, Washington designó al Cártel de Sinaloa y al CJNG como Organizaciones Terroristas Extranjeras, una medida que amplió las herramientas legales para perseguir sus operaciones financieras y logísticas
La postura de Cole también se produce en un contexto de creciente presión por parte de Estados Unidos sobre las estructuras del narcotráfico mexicano. En meses recientes, el titular de la DEA ha defendido operativos dirigidos contra integrantes de ambos cárteles, así como extradiciones y procesos judiciales relacionados con organizaciones vinculadas al tráfico de fentanilo.
De acuerdo con cifras presentadas por la DEA en su balance anual, durante 2025 fueron detenidos más de mil integrantes de organizaciones criminales relacionadas con el tráfico de drogas sintéticas y se incautaron millones de pastillas de fentanilo destinadas al mercado estadounidense. La agencia sostiene que estas acciones han permitido afectar las capacidades operativas de los grupos criminales, aunque reconoce que el flujo de la droga continúa representando un desafío de seguridad nacional.
Con su mensaje más reciente, Terrance Cole reiteró que la DEA continuará concentrando recursos, investigaciones y operaciones en el combate contra ambas organizaciones, a las que responsabiliza de impulsar la crisis de sobredosis por fentanilo que afecta a miles de familias estadounidenses cada año.