La Cámara Nacional de Comercio (Canaco) en Tijuana informó que presentó una denuncia formal ante la Fiscalía General del Estado de Baja California por presunto abuso de autoridad y daños en contra de elementos de la Policía Municipal, luego de un incidente ocurrido la tarde del miércoles 4 de febrero, en el que fue detenido y sometido su vicepresidente, Héctor Riveros Moreno, mientras se dirigía junto con el presidente del organismo, Olivaldo Paz, hacia el aeropuerto de la ciudad.
De acuerdo con la información oficial difundida por la propia Canaco y con los videos que circularon ampliamente en redes sociales, los hechos ocurrieron alrededor de las 16:30 horas en la rampa de la colonia Libertad, en Tijuana, Baja California, cuando ambos dirigentes empresariales observaron que policías municipales habían detenido a un conductor que viajaba en un vehículo BMW con placas extranjeras. Ante los antecedentes recientes de presuntos abusos, extorsiones y detenciones arbitrarias contra turistas y automovilistas con placas foráneas, Paz y Riveros decidieron detenerse para preguntar por el motivo del aseguramiento.
Según la versión de la cámara empresarial, al acercarse al lugar y cuestionar de manera verbal el procedimiento, uno de los oficiales reaccionó de forma agresiva. En los videos se observa cómo el agente discute con Riveros, le ordena que se retire y, segundos después, lo empuja con fuerza, lo derriba al suelo y procede a esposarlo, para luego subirlo a una patrulla. En las imágenes también se escucha al policía afirmar primero que no lo señalen y posteriormente justificar la detención asegurando que Riveros lo había tocado, versión que la Canaco desmintió y calificó como falsa.
El presidente de Canaco Tijuana, Olivaldo Paz, permaneció en el lugar durante todo el incidente y, de acuerdo con testigos, también estuvo a punto de ser detenido. La situación generó tensión entre ciudadanos que presenciaban el operativo, quienes comenzaron a grabar y a cuestionar la actuación de los agentes.
Tras la intervención de mandos del distrito policial, Héctor Riveros fue liberado de la patrulla en la que permaneció retenido durante varios minutos. Horas más tarde, alrededor de las 19:30, una comitiva integrada por consejeros y comerciantes afiliados a Canaco acudió al Ministerio Público en la zona del Río para acompañar a los directivos en la presentación de una denuncia de hechos por presunto abuso de autoridad y daños, en contra de quien o quienes resulten responsables.
A su llegada a la Fiscalía, Riveros declaró que en ningún momento se resistió a la autoridad y que la agresión fue completamente innecesaria. Señaló que su intención era únicamente conocer el motivo de la detención del conductor, dado el contexto actual de múltiples denuncias ciudadanas por extorsiones policiales. Explicó que el oficial le solicitó su licencia aun cuando él viajaba como copiloto, y que tras un breve intercambio de palabras fue sometido violentamente.
La Canaco subrayó que la decisión de proceder legalmente busca sentar un precedente para evitar que este tipo de hechos continúen ocurriendo y para exigir que los protocolos de actuación policial se apeguen al respeto a los derechos humanos. En un comunicado, el organismo empresarial convocó a cualquier persona que haya presenciado el incidente a rendir su testimonio ante la autoridad ministerial.
La propia Canaco ha documentado múltiples reportes de comerciantes y turistas que aseguran haber sido detenidos sin causa clara, bajo el argumento de supuestas irregularidades administrativas, para después ser presionados a entregar dinero a cambio de evitar sanciones. Estas denuncias han sido difundidas en redes sociales y medios locales, sin que hasta ahora se hayan anunciado sanciones contundentes contra los responsables.
La Fiscalía General del Estado confirmó que la denuncia fue recibida y que se abrió una carpeta de investigación para esclarecer los hechos, analizar los videos, recabar testimonios y determinar si existió uso excesivo de la fuerza y abuso de autoridad por parte de los elementos involucrados. Por su parte, el Ayuntamiento de Tijuana no había emitido un posicionamiento oficial, aunque se espera que en las próximas horas la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana Municipal informe si se iniciará un procedimiento interno contra los policías implicados.