La noche del miércoles 26 de noviembre de 2025, alrededor de las 19:15 horas, un camión repartidor de refrescos perdió el control cuando bajaba por Paso Florentino, en la colonia Ampliación La Cebada, alcaldía Álvaro Obregón, Ciudad de México. Debido al pavimento mojado, el peso del vehículo y la inclinación marcada de la calle, la unidad resbaló, derribó postes y se proyectó contra la fachada de al menos una vivienda. El impacto fue tal que abrió un boquete considerable en la pared del domicilio.
La calle Paso Florentino ha sido apodada por vecinos como “La Bajada del Diablo” por su extrema pendiente —en algunos tramos cercana a los 45 grados— y la frecuencia con que se registran derrapes, choques y accidentes de todo tipo, desde autos particulares hasta patrullas, taxis o motos. Los residentes incluso han colocado protecciones metálicas en esquinas y entradas de viviendas para tratar de prevenir impactos.
Aunque no existe un conteo oficial público reciente que detalle cuántos accidentes ocurren al año en esa pendiente, los reportes de vecinos y los medios coinciden en que los incidentes son “casi diarios” en temporada de lluvia, lo que convierte a Paso Florentino en una de las vialidades más peligrosas de la capital.
De acuerdo con un comunicado de la alcaldía Álvaro Obregón, tras el accidente fueron atendidas tres personas de 85, 78 y 35 años, además de un hombre de 25 años con lesiones policontundidas. Las autoridades de Protección Civil y Seguridad Ciudadana acudieron de inmediato al lugar: acordonaron la zona, verificaron los daños estructurales en la casa impactada y comenzaron la limpieza del área por el aceite derramado del camión.
Este nuevo incidente reabre la exigencia vecinal para que las autoridades capitalinas reparen la calle, mejoren el pavimento, coloquen señalización adecuada e impidan el tránsito de unidades pesadas por esa vialidad. Mientras tanto, Paso Florentino —la temida “Bajada del Diablo”— sigue siendo un riesgo latente para quienes circulan por ella.