Tras el terremoto de 7.4 en Colombia, el pasado 10 de agosto, continúaba la búsqueda de los mexicanos Mario Alberto Zapata y Brenda Eloísa Flores, quienes se encontraban en el Hotel Dibeni, en Pereira, inmueble que se derrumbó después del desastre. Hoy, 17 de agosto, la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó el deceso de dos connacionales, que de acuerdo con presuntos familiares, se trata de Mario Alberto y Brenda Eloisa.
Momentos antes del temblor, la pareja se había comunicado con su hija para hablar sobre su regreso a México.
A una semana del terremoto, se registraron señales auditivas y térmicas que apuntaban a que debajo de los escombros del hotel aún se encontraba una persona con vida. No obstante, las autoridades locales instruyeron el ingreso de maquinaria pesada al lugar, así como el retiro de rescatistas que apoyaban en las labores de búsqueda y rescate.
Mario Alberto y Brenda Eloísa no aparecieron en la lista de los 36 connacionales repatriados a México dos días después del terremoto, ni en los registros de personas fallecidas de Medicina Legal de Colombia, ni en los listados de internados en hospitales o albergues.
La pareja se encontraba de vacaciones en Pereira, una de las ciudades más afectadas por el terremoto. Hasta el momento se reportaron 66 edificios colapsados y más de 14,493 viviendas inhabitables. De acuerdo con la información, Mario Alberto envió un mensaje a su hija justo 17 minutos antes de que ocurriera el temblor; desde entonces no se volvió a tener contacto con ellos.
Durante la noche del 15 de agosto, alrededor de las 23:30 horas, el Cuerpo de Bomberos de Pereira ordenó el ingreso de una retroexcavadora al Hotel Dibeni. Esta decisión se tomó solo horas después de que rescatistas y testigos reportaron arañazos y sonidos provenientes del interior de los escombros.
“Fue una decisión que nos pareció muy apresurada, porque las personas que están en la zona toda esta semana manifestaron justamente el día de ayer que se habían escuchado arañazos y sonidos dentro de los escombros”, explicó la activista Sidssy Uribe. De acuerdo con Uribe, los rescatistas indicaron que los sonidos posiblemente correspondían a una mujer, y aun así se ordenó la entrada de la maquinaria.
“Eso da un indicativo de que la administración local no está interesada en seguir buscando personas con vida, sino posiblemente sacando solamente los cuerpos”, reiteró la activista, además de señalar que la orden se dio después de la visita del presidente Abelardo de la Espriella.
Por su parte, el abogado Freddy Humberto Cruz, quien participó en las labores de búsqueda en la zona, aseguró que contaban con pruebas de audio y de detección de calor que confirmaban la presencia de una víctima con vida en los escombros del inmueble. “Estamos intentando salvar una vida, pero por órdenes gubernamentales no se ha permitido el acceso para rescatar a la persona que permanece atrapada”, señaló.
Mario Alberto, de 57 años, y Brenda Eloísa, de 42, eran originarios de Durango. Desde el 6 de agosto, ambos partieron de Monterrey con destino a Bogotá. Una vez en tierras colombianas, la pareja se trasladó por su cuenta hacia Pereira para pasar unos días de vacaciones en el Eje Cafetero. Antes del terremoto, avisaron a sus familiares que extenderían su viaje por unos días más, por lo que cambiaron su fecha de regreso.