Yerli Yaritza, de 18 años y estudiante de la Licenciatura en Enfermería y Obstetricia en la Universidad Benito Juárez García, fue asesinada el 22 de noviembre dentro de su cuarto de alquiler en el barrio Guadalupe Pashilá, en Ocosingo, Chiapas. La joven formaba parte del Colectivo Madres Buscadoras de Chiapas junto a su madre, Angélica, con quien buscaba a su padre, Hamilton Pérez Coutiño, desaparecido el 17 de abril de 2024 mientras conducía un taxi rumbo al municipio de Yajalón.
El fiscal general del estado, Jorge Luis Llaven Abarca informó el 24 de noviembre que se logró identificar a Bryan Alexis “N”, pareja de Yerli, como principal sospechoso. Cámaras de videovigilancia lo captaron entrando al domicilio con la joven y saliendo solo minutos después. Inicialmente, y antes de contar con pruebas concluyentes, se manejó la posibilidad de un suicidio como causa de muerte. Sin embargo, la necropsia confirmó que la joven fue víctima de asfixia por estrangulamiento, por lo que la Fiscalía activó el protocolo de feminicidio.
Organizaciones feministas y de derechos humanos exigieron una investigación exhaustiva y con perspectiva de género. Además, cientos de estudiantes de las Universidades para el Bienestar Benito Juárez García marcharon pacíficamente este sábado para exigir justicia y un alto a la violencia contra las mujeres. Vestidos de blanco y con globos naranjas por el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, los manifestantes llevaron al frente la fotografía de Yerli para exigir castigo a los responsables.
La Colectiva Madres Buscadoras de Chiapas lamentó el asesinato y pidió a las autoridades esclarecer el caso. En su pronunciamiento recordaron que Yerli era una joven con sueños y una vida por delante, cuya ausencia deja un vacío profundo y un llamado urgente a la justicia. La Red Nacional de Defensoras y la IM-Defensoras también se pronunciaron exigiendo que se reconozca públicamente la labor de Yerli como defensora de derechos humanos y buscadora. Señalaron que, desde 2020, se han documentado 17 feminicidios de mujeres buscadoras en el país, cuatro de ellos ocurridos en 2025, además de agresiones contra sus familias como parte de prácticas de intimidación en un contexto de creciente violencia.
Tras su detención, Bryan Alexis “N” fue puesto a disposición de la autoridad judicial y trasladado a un Centro Estatal de Reinserción Social. La Fiscalía de Chiapas anunció que solicitará una pena de hasta cien años de prisión por el feminicidio de Yerli Yaritza.