Mientras la Presidenta de México Claudia Sheinbaum decidió presumir en sus redes sociales un evento público bajo el lema “Las mujeres ya no lloran” y en visperas del Dia Internacional de la Mujer, donde específicamente en nuestro país desde hace unos cuantos años se ha hecho ya una constante la marcha del 8M, y desafortunadamente no por motivos de celebración; sino de protesta, enojo e indignación debido a la violencia tan profunda y sistemática que atraviesa a miles de mujeres en todo el país.
En Morelos, la realidad es muy diferente a la que plantea la presidenta; pues hace tan solo unos días se suscitaron dos movilizaciones masivas en Cuernavaca donde los participantes exigen justicia, esto tras confirmarse y hacerse público el feminicidio de Kimberly Ramos, una joven de 18 años que era estudiante de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, en el plantel de Chamilpa, y quien fue reportada como desaparecida desde el 21 de febrero y que posteriormente el día lunes 3 marzo las autoridades confirmaron el hallazgo de su cuerpo sin vida, en las cercanías del mismo campus universitario.
Y como si ese caso no hubiera sido suficiente razón para reforzar la seguridad y salvaguardar la vida de las mujeres y estudiantes en los planteles de la universidad así como en la totalidad del estado; el día 2 de marzo la Fiscalía General del Estado de Morelos informó sobre la desaparición de Karol Toledo, otra joven de 18 años que también es estudiante de la universidad Autónoma del Estado de Morelos pero de la Escuela de Estudios Superiores de Mazatepec.
Ante este terrible escenario, la Universidad Autónoma del Estado de Morelos declaró lo siguiente en un comunicado público y oficial "Desde la administración central hemos estado brindando el acompañamiento institucional a la familia y dando seguimiento puntual con las instancias responsables de la investigación, reiterando nuestra disposición de colaborar en todo lo necesario para contribuir al esclarecimiento de los hechos"; sin embargo el alumnado señala que las autoridades escolares no sustentan lo que dicen en sus comunicados en la práctica y hacía con los mismos estudiantes.
Pues colectivos como “Morras Contra la violencia Institucional” han declarado que la muerte de Kimberly Ramos y la desaparición de Karol Toledo no han sido los primeros casos de este tipo que se han suscitado en la Universidad, que las autoridades de la institución educativa no han realizado acciones o llevado a cabo protocolos para evitar la violencia en contra de las mujeres y específicamente apuntan a la rectora Viridiana Aydeé León Hernández como una de las principales culpables, acusandola de falta de diálogo y ahora exigen su destitución.
Ahora la situación en la que se encuentra la máxima casa de estudios del estado de Morelos es crítica, debido a que diversos grupos estudiantiles han realizado la toma de las instalaciones en algunos de los planteles de la universidad y han anunciado un paro indefinido de actividades bajo el argumento de que la rectora de la institución no se ha presentado para un diálogo con los estudiantes y además se ha mostrado incapaz de desempeñarse de la manera correcta en su cargo; por lo que piden su destitución inmediata, en un contexto donde se siguen realizando y organizando marchas en diferentes partes del estado para exigir justicia por los casos ya mencionados.