Alejandro Moreno Cárdenas, dirigente nacional del PRI y senador de la República, presentó una solicitud formal ante autoridades del gobierno de Estados Unidos para que Morena, partido gobernante en México, sea investigado y considerado como una organización vinculada al terrorismo, bajo el argumento de presuntos nexos con grupos del crimen organizado.
El anuncio fue realizado por el propio priista a través de su cuenta de X, donde publicó una fotografía del documento dirigido al Departamento de Estado, al Departamento de Justicia y al Departamento del Tesoro de Estados Unidos.
En el mensaje, Moreno aseguró que su petición “se sustenta en los claros y evidentes vínculos entre MORENA y grupos de crimen organizado” y comparó el caso con el antecedente de Batasuna en España, organización que fue vinculada por autoridades españolas y estadounidenses con el grupo separatista ETA.
“El crimen organizado, en alianza con MORENA, ha intervenido en procesos electorales, ha operado con respaldo político y ha recibido protección a cambio” escribió el dirigente priista.
En el documento, Alejandro Moreno argumenta que el gobierno estadounidense cuenta con herramientas legales para combatir organizaciones consideradas terroristas, especialmente mediante acciones contra sus fuentes de financiamiento y las estructuras políticas o económicas que las respalden.
El dirigente nacional del PRI sostuvo además que en México “no puede normalizarse que el poder esté vinculado con el crimen organizado” y afirmó que el país “merece un gobierno limpio y sin compromisos con los criminales que han llenado de violencia al país”.
La solicitud ocurre en medio de un contexto político marcado por acusaciones y señalamientos relacionados con presuntos vínculos entre actores políticos de Sinaloa y grupos criminales.
En días recientes, autoridades de Estados Unidos dieron a conocer acusaciones contra diez políticos sinaloenses por presuntos nexos con el crimen organizado. Entre los nombres señalados se encuentra el del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, quien posteriormente solicitó licencia a su cargo.
También destaca el caso del senador de Morena, Enrique Inzunza Cázarez, quien fue mencionado en documentos judiciales estadounidenses por supuestos vínulos con “Los Chapitos”, facción del Cártel de Sinaloa. Este miércoles, el legislador informó que no acudiría a la sesión de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión.
Hasta el momento, ni Rocha Moya ni Enrique Inzunza han sido condenados por alguna autoridad judicial en México o Estados Unidos. Sin embargo, ambos casos han generado una fuerte confrontación política entre Morena y la oposición.
Tras la petición presentada por Alejandro Moreno, la dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel Reyes, respondió mediante redes sociales y acusó al líder priista de promover una estrategia de intervención extranjera contra el movimiento de la llamada Cuarta Transformación.
“La mafia del poder, encabezada por Alito Moreno, presidente del PRI, el partido más repudiado de México, acusa en Estados Unidos a nuestro movimiento, que ha sido el más votado de la historia y el único que ha trabajado por los más pobres” escribió la morenista en X.
Montiel afirmó además que la acción del PRI representa “una solicitud disfrazada de intervención extranjera” y acusó a la oposición de mantener una campaña permanente “contra la soberanía nacional”.
“Representan el entreguismo y una campaña permanente contra la soberanía nacional. Por eso están en el basurero de la historia, de donde nunca van a salir” agregó.
La petición presentada por Alejandro Moreno no implica automáticamente que Morena pueda ser designado como organización terrorista por el gobierno estadounidense. En Estados Unidos, este tipo de clasificaciones dependen de procesos legales y evaluaciones realizadas por distintas agencias federales, principalmente el Departamento de Estado.