Un nuevo caso de inseguridad encendió las alarmas en la alcaldía Gustavo A. Madero. Dos sujetos que aparentaban ser trabajadores de limpieza de la Ciudad de México asaltaron a una mujer al interior de su domicilio en la colonia San Juan de Aragón, utilizando uniformes y herramientas para pasar desapercibidos. El ataque quedó registrado por cámaras de seguridad y rápidamente se viralizó en redes sociales.
Las imágenes muestran a los hombres barriendo la banqueta frente a la vivienda, simulando labores de limpieza urbana. Cuando la víctima llega a su casa, los presuntos delincuentes la interceptan, la amenazan y la obligan a ingresar al inmueble. Una vez dentro, abandonan las escobas y avanzan hasta la sala, donde concretan el robo en cuestión de minutos.
De acuerdo con los primeros reportes, los sujetos habrían utilizado este disfraz para vigilar la zona sin levantar sospechas y elegir el momento exacto para actuar. Tras cometer el asalto, escaparon del lugar sin que hasta el momento se reporten personas detenidas.
Este caso no es un hecho aislado. En los últimos años, autoridades y especialistas en seguridad han advertido un cambio en el modus operandi de los asaltantes, quienes cada vez recurren más a disfraces, uniformes falsos o aparentes oficios cotidianos —como repartidores, técnicos, personal de mantenimiento o trabajadores de servicios públicos— para ganarse la confianza de las víctimas y cometer robos con mayor facilidad.
El asalto ya es investigado por la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México, que analiza las grabaciones de videovigilancia para identificar a los responsables. Mientras tanto, el caso reabre el debate sobre la inseguridad en zonas habitacionales y la necesidad de reforzar medidas de prevención ante delitos que, lejos de disminuir, evolucionan con nuevas formas de engaño.