Ellos son Anayeli Hernández león de 36 años y Manuel Mújica Vega de 37 años: y juntos con su pequeña hija, Megan de 12 años: fueron sacados de su casa y quemados en Michoacán.
Desde el 14 de enero los parientes de la familia notaron la ausencia de Anayeli, Manuel y su hija: ese día se les vio por última vez en la colonia ex hacienda la huerta en Morelia.
La escena de terror se presentó el 17 de enero, había pasado la media noche, habían transcurrido los primeros 35 minutos de ese sábado, cuando la fiscalía estatal inició la carpeta de investigación por la desaparición de la familia.
Luego de un operativo: a las 12 de la tarde con siete minutos desde el mismo día, se localizaron tres cuerpos sin vida, parcialmente calcinados, estaban cerca de la comunidad de Ucareo la causa de muerte fue asfixia de acuerdo con la necropsia.
Los elementos de investigación realizaron un cateo ese mismo sábado en la casa de la familia de intérpretes, ahí encontraron sangre e indicios de violencia como si alguien se los hubiera llevado a la fuerza de su propio hogar las autoridades les siguieron la pista a los homicidas.
Fueron varias personas las que participaron en quemarlos vivos: entre ellos el primo hermano del padre de familia Manuel Vega.
Las autoridades destacaron que los agresores dejaron evidencias y rastros por toda la casa: y ruta que siguieron para escapar: por lo que el móvil de este crimen sería un tema de préstamo de dinero, entre familiares y no está vinculado al crimen organizado o a su labor como intérpretes como se dijo anteriormente.
Cabe mencionar que en días recientes, la víctima y madre de Megan, Ayanali, había denunciado irregularidades en el congreso de la unión la familia trabajaba para el gobierno del estado traduciendo en lenguaje de señas la labor pública.
La familia de Anayeli, dedicada al trabajo honesto, es un trágico caso que expone un problema social al que el gobierno de México debe de poner atención. Las autoridades están siguiendo todas las líneas existentes con el fin de detener a todos los involucrados en este crimen.
Los familiares y amigos, exigen justicia por el asesinado de la familia de intérpretes que fueron quemados en Michoacán. Las autoridades michoacanas estarán cerca de los familiares para apoyarles con atención psicológica debido al nivel de la tragedia.
Los amigos y comunidad sorda los recuerdan como personas comprometidas con el apoyo y defensa de los derechos humanos: en acceso a la información y sus manos eran la voz de muchos mexicanos que sufre de discapacidad auditiva.