En medio de señalamientos por presuntas omisiones, falta de independencia y un supuesto “maquillaje” de cifras, la presidenta de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, Rosario Piedra Ibarra, defendió su gestión durante una comparecencia ante la Comisión Permanente del Congreso de la Unión.
Al presentar su Informe Anual de Actividades 2025, Piedra Ibarra sostuvo que el organismo ha incrementado de manera significativa la atención a personas afectadas por violaciones a derechos humanos y aseguró que, contrario a la percepción pública, las quejas por violaciones graves han registrado una disminución, de acuerdo con los datos oficiales de la institución.
Detalló que durante 2025 la CNDH brindó atención a 238 mil 917 personas, y afirmó que no se acreditaron casos de desaparición forzada atribuibles a autoridades federales, además de reportar una baja en las quejas por hechos considerados de mayor gravedad.
La titular del organismo sostuvo que la CNDH ha superado el modelo de “simulación” de administraciones anteriores para consolidarse como una institución enfocada en el acompañamiento de las víctimas y en la prevención de violaciones a los derechos humanos.
No obstante, la comparecencia estuvo marcada por fuertes cuestionamientos de legisladores de oposición, quienes calificaron el informe como desconectado de la realidad de violencia que enfrenta el país y advirtieron una preocupante falta de autonomía del organismo.
Diputadas y diputados del PRI, PAN y Movimiento Ciudadano acusaron a la CNDH de minimizar las cifras de desapariciones y violaciones graves, de respaldar posturas como la prisión preventiva oficiosa en contra de recomendaciones internacionales y de mantener silencio ante problemáticas como la militarización de la seguridad pública.