La Comisión Permanente del Congreso de la Unión ratificó este mediodía el nombramiento de Alejandro Gertz Manero como embajador de México en el Reino Unido, en una sesión que transcurrió sin mayor discusión y sin la participación de las bancadas del Partido Acción Nacional (PAN) y del Partido Revolucionario Institucional (PRI).
El único cuestionamiento al nombramiento provino del senador de Movimiento Ciudadano, Luis Donaldo Colosio Riojas, quien expresó su desacuerdo con la designación del ex fiscal general de la República al considerar que su salida de la Fiscalía General de la República (FGR) no se ajustó plenamente a los supuestos establecidos en la ley.
Colosio señaló que la invitación para ocupar una embajada no constituye una causa grave que justifique la dimisión del cargo, como lo exige la legislación vigente. Además, puso en duda la idoneidad del nombramiento al advertir que Gertz Manero no cuenta con formación especializada en materia de relaciones exteriores.
“Experiencia no es lo mismo que especialización. Trayectoria no es lo mismo que formación específica, y un currículum amplio no necesariamente garantiza las competencias que requiere un puesto diplomático, particularmente en uno de los contextos geopolíticos más complejos de las últimas décadas”, afirmó.
Aunque adelantó que su bancada no bloquearía la ratificación, el legislador emecista subrayó que tampoco la respaldaría y advirtió sobre los riesgos de normalizar procesos acelerados y con escaso escrutinio legislativo. “Aceptar interpretaciones laxas de la ley cuando conviene abre la puerta a precedentes peligrosos”, sostuvo.
Al presentar el dictamen, la senadora Verónica Camino expresó su confianza en que la relación bilateral entre México y el Reino Unido se fortalecerá con la gestión diplomática de Gertz Manero, a quien calificó como un “digno representante del país”.
El nombramiento fue respaldado por las fracciones parlamentarias de Morena y de los partidos del Trabajo (PT) y Verde Ecologista de México (PVEM), mientras que PAN y PRI optaron por abstenerse de intervenir en el debate.