La incorporación de inteligencia artificial a las actividades del crimen organizado confirma la necesidad de que las instituciones de seguridad aceleren el aprovechamiento de herramientas tecnológicas para prevenir y combatir los delitos, una ruta que el Partido Verde Ecologista de México impulsó desde noviembre de 2024 y que el Congreso de la Unión aprobó para fortalecer las capacidades de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana.
La investigación “Uso de la Inteligencia Artificial por Redes Criminales de Alto Riesgo”, dada a conocer en las instalaciones del Instituto Mexicano de Estudios Estratégicos en Seguridad y Defensa Nacionales (IMEESDN), documenta cómo organizaciones como el Cártel Jalisco Nueva Generación y el Cártel de Sinaloa han comenzado a incorporar herramientas digitales para reforzar actividades que ya realizaban por medios convencionales.
El estudio, elaborado en el marco del programa EL PAcCTO 2.0 con apoyo financiero de la Unión Europea, identifica aplicaciones relacionadas con logística, fraude, extorsión, vigilancia y control. Entre los usos identificados se encuentra el llamado “smart routing”, que permite utilizar herramientas algorítmicas para planificar rutas y anticipar riesgos en actividades ilícitas.
Ante ello, el Partido Verde destacó la importancia de la reforma que impulsó para modificar la Ley Orgánica de la Administración Pública ya que dicha reforma contempla promover el aprovechamiento de tecnologías de la información y sistemas de videovigilancia interconectados entre las autoridades de los distintos órdenes de gobierno para la prevención del delito.
La reforma también plantea aprovechar herramientas como drones, cámaras con reconocimiento facial, sistemas de reconocimiento automático de matrículas e inteligencia artificial, además del manejo masivo de datos para facilitar el acceso a información en tiempo real sobre carpetas de investigación y datos criminales.
El Partido Verde destacó que el avance de la inteligencia artificial dentro de las redes criminales demuestra que la seguridad pública enfrenta un escenario distinto al de hace algunos años, en el que las herramientas digitales forman parte de las capacidades tanto de las instituciones como de los grupos delictivos. Por ello, la apuesta del Partido Verde por incorporar tecnología a las tareas de prevención y persecución del delito adquiere mayor relevancia y plantea la necesidad de que las autoridades desarrollen capacidades acordes con la transformación tecnológica del fenómeno criminal.